Noboa bajará el diésel y presentará sus propuestas de Constitución… después de la consulta

Daniel Noboa

El presidente Daniel Noboa anunció que el precio del diésel bajará dos centavos el galón a partir del 15 de diciembre, un mes después de la consulta popular en la que los ecuatorianos deberán decidir si se convoca una Asamblea Constituyente.

El presidente Daniel Noboa no podía ser más obvio en la visión que tiene sobre la sociedad ecuatoriana. Para él, las personas que viven en este país son una especie de enajenados, con poca inteligencia, incapaces de comprender una mentira.

Así quedó evidenciado en dos anuncios que hizo Noboa. El primero sobre el precio del diésel. Según él, el costo del galón de este combustible bajará a USD 2.78, es decir dos centavos menos, a partir del próximo 15 de diciembre.

La reducción no será ahora, sino un mes después de la consulta popular en la que los ecuatorianos decidirán si se instala una Asamblea Constituyente.

Y hay más. El precio del diésel volverá a bajar. Esta vez hasta USD 2.70 a partir del 15 de febrero de 2026, cuando, según los cálculos, el país esté a las puertas de elegir constituyentes, siempre que se apruebe la consulta previa.

Cabe entonces preguntar, ¿por qué no lo rebaja ahora y por qué no negoció sobre este margen con la Conaie para evitar así más de 30 días de paro?

Porque el régimen no gobierna con base al bienestar general, sino fundamentado en cálculos electorales. Todo está enfocado en ganar la próxima elección.

Así, elimino bonos cuando gana una elección y los reanuda en la víspera de una campaña electoral. Adelanta el décimo tercero días antes de los comicios. Propone rebaja de combustibles basado en el mismo calendario.

Justamente por eso es que nada funciona en el país. Por eso es que los hospitales son casas de la muerte y la inseguridad campea. Porque los recursos se inyectan para satisfacer las apetencias electorales de los Noboa, no para cubrir los derechos de los ecuatorianos.

La rebaja de los precios de los combustibles lleva a otra pregunta: ¿Entonces, para que eliminó el subsidio si lo va a retomar en diciembre? ¿Acaso no decían los chearleaders del Gobierno que el subsidio beneficia a los traficantes de drogas, de combustible y la minería ilegal?

Es que era obvio, todos esos argumentos son falsos. Simplemente dejaron de cubrir el subsidio para redireccionar esos recursos a medidas tipo bonos que le permitan a Noboa ganar la próxima elección.

Y como parte de ese cálculo se evidencia una estrategia gubernamental: mentir. Sí, porque Noboa cuando oculta sus propuestas de Constitución, está mintiendo.

Es muy obvio que Noboa tiene en mente, con el cambio constitucional, bajarse derechos como la educación superior gratuita, la protección de la naturaleza y de los sectores estratégicos, la eliminación de la tercerización, la universalidad del derecho a la salud, el principio de no discriminación a todo tipo de minorías y más.

Noboa no lo puede decir porque sabe que perdería votos por lo que opta por la mentira. Ahora la pregunta es: volverá el pueblo ecuatoriano dejarse mentir otra vez. Porque si gana el sí, es muy evidente que esa será la política y otro paquetazo más.

Daniel Noboa desata una guerra sucia contra el pueblo ecuatoriano

Despliegue de la fuerza pública

La salvaje represión contra las comunidades de Imbabura o de San Vicente del Común ha sido calificada por la Conaie como “guerra sucia”. La imagen de la fuerza pública ante la comunidad se destruye.

Durante este feriado la represión se intensificó más, alcanzando cotas de salvajismo. Es tal el grado de violencia que usa la fuerza pública que la Confederación de Nacionalidad Indígenas del Ecuador ya habla de una “guerra sucia”.

La noche del jueves 9 de octubre, mientras Guayaquil celebraba un aniversario de independencia, los vecinos de San Vicente del Común (Quito) vivían una noche de infierno.

Imágenes difundidas en redes sociales muestran a policías lanzando bombas de humo en medio de callejones estrechos. De fondo se escuchan los gritos de mujeres suplicando “ya no más, ya no más, hay niños, mujeres, ancianos”.

Los policías ignoraron los pedidos de la gente que juraron proteger y continuaron con el sadismo. Otro video muestra la presencia de policías infiltrados encapuchados, simulando ser vándalos.

A ellos mismo la policía los observa y los escolta. Tan evidente esta estrategia propia de las guerras sucias, que la Policía tuvo que emitir un comunicado. Allí señala que los encapuchados eran miembros de la policía judicial que estaban cumpliendo allanamientos con orden judicial.

¿Y por qué, si tienen autorización judicial, deben cubrir sus rostros y no portar uniforme? A otros con esas mentiras.

En Imbabura también se reportaron manifestaciones a lo largo de este asueto. La fuerza pública respondió con la misma salvaje represión.

Por si fuera poco, el Gobierno realizó una morbosa exhibición de fuerza al llevar más de 5.000 militares hasta Quito, supuestamente para defender la ciudad.

Los medios publicaron las fotos de los uniformados saliendo de aviones, que acababan de aterrizar en el aeropuerto Mariscal Sucre.

Este 12 de octubre, cuando se conmemora la resistencia del movimiento indígena, se convocó otra gran manifestación en Quito. Hay tanquetas en las plazas del centro histórico de la capital y hasta en el tradicional barrio de Villaflora.

Un despliegue que ofende a aquellas zonas del país, especialmente de la Costa, tomadas por grupos delincuenciales. Los que viven allí están solos, en la indefensión porque las armas del Estado se usan para reprimir a sus hermanos, en lugar de defenderlos frente a los criminales.

La gran obra de Noboa, hasta ahora, es la destrucción de la imagen de la Policía, pero especialmente de las Fuerzas Armadas.

El pueblo ecuatoriano siempre tuvo una especial confianza en sus soldados, porque ganaron la Guerra del Cenepa, y porque, cuando encabezaron una dictadura militar, en los 70, nunca alcanzaron los niveles de salvajismo que sus colegas del Cono Sur.

Pero también porque en las manifestaciones que derrocaron a Bucaram, Mahuad y Gutiérrez, jamás abrieron fuego contra el pueblo. De hecho, cuando les dieron esa orden se rehusaron.

Pero en la memoria del país está el video de militares pateando el cadáver de Efraín Fuerez y el único compañero que se quedó junto a él.

Están las imágenes de policías gaseando periodistas o a manifestantes esposados. Están las imágenes de policías golpeando y deteniendo ancianas indígenas.

Este paro, deja como primer resultado, el derrumbe total de sus fuerzas de seguridad. Policía y militares ya tenían problemas por la infiltración del crimen organizado, pero se creía que aún eran casos focalizados.

Lo de ahora en cambio es desolador. Policías y militares se prestan para todo, incluso para cumplir los sueños húmedos y sádicos de un nño malcriado millonario, devenido en presidente. Están actuando por fuera de la ley, violando todas las garantías constitucionales y derechos.

Están siguiendo las órdenes de un personaje que no lleva la Patria en el corazón, que no tiene nociones de ecuatorianidad, no conoce su historia, no ama sus costumbres ni sus lugares. Es un extranjero que está usando a la fuerza pública para aplastar al pueblo que se siente traicionado.

La gente, cuando ve militares o policías, ya no se siente segura. Todo lo contrario, siente miedo por su actuación mafiosa. Si siguen ese rumbo, la caída del Estado ecuatoriano será total, puesto que, como Haití, se habrá quedado sin fuerza pública, al menos una de verdad.

La realidad se impone y se desmonta el supuesto atentado contra Noboa

Daniel Noboa

La propia Policía confirmó que no había impacto de balas en el vehículo de Noboa. La presidente de México, Claudia Sheinbaum, lo dejó claro: no hubo atentado, si no piedrazos.

Daniel Noboa
El presidente Daniel Noboa junto al vehículo apedreado en Cañar.

Ni 24 horas duró el nuevo cuento que trató de imponer el gobierno de Daniel Noboa en la sociedad ecuatoriana. La narrativa fallida era que el presidente sufrió un intento de magnicidio.

La historia comenzó este 7 de octubre de 2025 en Cañar, hasta donde se desplazó el Mandatario. La provincia fue la última en sumarse al paro convocado por la Conaie. Por eso el pueblo cañari estaba en pie de lucha.

Hasta allá fue Noboa. En ese marco, cuando la caravana presidencial se desplazaba atravesó una zona donde estaban manifestantes. Ellos, al ver al hombre que había ordenado una salvaje represión contra sus hermanos (hay que ver el video de la Policía deteniendo a una abuela), reaccionaron lanzando piedras.

Los parabrisas y ventanas de los vehículos blindados quedaron rotos, incluido el 4×4 que llevaba a Noboa. Todo fue grabado en video que se viralizó en redes sociales.

Así quedó listo el show y el Gobierno se puso manos a la obra. Denunciaron intento de magnicidio. Inés Manzano, la todopoderosa ministra de Energía y Ambiente, fue actriz principal. Ella acudió a la Fiscalía a denunciar el supuesto intento de asesinato.

Al terminar la diligencia, habló a los medios. Allí alabó la firmeza y valentía de su jefe. Y dijo algo clave que después sirvió para desmontar la mentira: que el vehículo presidencial tenía impactos de bala.

Eso sirvió de insumo para que medios internacionales titularan “atentado contra Noboa”. La noticia se regó como pólvora aquí y en el extranjero. Eso contribuyó para que el paro no sea protagonista, si no la violencia.

Pero hoy el panorama se aclaró. La propia Policía, la que ha reprimido a sangre y fuego las manifestaciones, reconoció que no había impactos de bala.

Posteriormente los analistas se preguntaron cómo así la caravana presidencial, que cuenta con avanzada, justo pasó por donde había una manifestación. Cómo así se cayó en ese craso error.

Luego, en su tradicional mañanera, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quitó hierro al asunto. No fue atentado, sino que apedrearon al vehículo de Noboa. Eso es importante, aclaró ella, porque la palabra atentado conlleva armas de fuego que no hubo.

Después empezó a circular en redes un video en el que supuestamente se asegura que Noboa nunca estuvo en el vehículo. El Gobierno aún no niega esa versión, por lo que la duda se sembró.

La cereza del pastel vino desde Cuenca, donde permanecían los cinco detenidos. Resulta que el fiscal nunca presentó cargos, por lo que la jueza los dejó libres.

Así terminaron las 24 horas de show del supuesto atentado contra Noboa. Todo fue un montaje con el objetivo de victimizar al Presidente, y ganar adeptos en su enfrentamiento con la Conaie y de cara a la consulta popular.

Pero, los ecuatorianos que llevan padeciendo dos años de “noboismo”, el cuento ya no se vende tan fácil. El show, arma número uno del Gobierno, empieza a perder eficacia.

Daniel Noboa imita a Nicolás Maduro y adelanta la Navidad

Daniel Noboa

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que pagará el décimo tercer sueldo (el aguinaldo navideño) en noviembre a los funcionarios públicos.

Daniel Noboa
El presidente Daniel Noboa durante un evento en Quito este 5 de octubre de 2025.

Cada día que pasa el presidente Daniel Noboa se parece más a su par de Venezuela, Nicolás Maduro. Ambos resultaron ganadores de unas elecciones cuestionadas en las que la oposición no reconoció su victoria.

Maduro, cuando estaba cercado por las protestas, convocó a una Asamblea Constituyente. Lo mismo hace Noboa en pleno paro convocado por la Conaie.

Ambos usan la justicia para perseguir a sus detractores y reprimen de manera violenta las protestas.

Pero este domingo 5 de octubre de 2025 se sumó una similitud más. Maduro lleva dos años consecutivos “adelantando la Navidad”, que en Venezuela inicia el 1 de octubre.

Resulta que Noboa hizo algo parecido. En un mensaje publicado en X (ahí es donde se comunica con la población pues no ofrece cadenas nacionales), anunció que el décimo tercer sueldo se pagará en noviembre en el sector público.

Este aguinaldo navideño se paga, normalmente, hasta el 25 de diciembre, pero la tradición manda que se cancela hasta el día 15 de ese mes. Se trata de una conquista histórica de la clase trabajadora ecuatoriana.

Dice Noboa que la medida es para que los trabajadores públicos tengan recursos para disfrutar del “black Friday”, una fiesta consumista estadounidense que se popularizó en los últimos años en Ecuador.

Por eso, Noboa anima al sector privado a realizar lo mismo. Lo cierto es que las palabras de Noboa quedan en el aire porque hay algo más de fondo.

El 16 de noviembre es la consulta popular en la que Noboa se lo juega todo. Por eso está despilfarrando los recursos públicos en bonos de todo tipo.

El adelanto del décimo se circunscribe en esa política clientelar. El Gobierno quiere animar a la población, con dinero en mano, para que vote sí en la consulta.

Parece una medida desesperada, justamente como la de Maduro. La protesta de la Conaie, lejos de menguar, aumenta. Y ya se siente en la calle la carestía de la vida producto de la eliminación del subsidio al diésel.

Eso sin contar que la crisis en el sistema de salud pública sigue, al igual que la ola de inseguridad que se sufre con más crudeza en la Costa.

Esas crisis en simultáneo general malestar que se traduce en una paulatina reducción de la popularidad de Noboa. Por eso no queda más que adelantar el décimo.

La gran pregunta es: ¿servirá eso para engañar al pueblo ecuatoriano?

Noboa extingue la deuda de su familia y somete al país a la peor humillación del siglo XXI

Daniel Noboa y Lavinia Valvonesi

Finalmente ocurrió: Grupo Noboa ya no debe impuestos al SRI, entidad que permanece callada ante los ojos atónitos del país.

Daniel Noboa y Lavinia Valvonesi
El presidente Daniel Noboa y su esposa, Lavinia Valvonesi.

Ya no hay dudas: Noboa llegó al poder para enriquecer a su familia y entorno. Así quedó evidenciado luego que la multimillonaria deuda del Grupo Noboa se reduzca a cero.

Desde julio pasado, la deuda de este conglomerado empresarial, que para ese momento debía 97 millones de dólares, empezó a extinguirse.

Ese proceso siguió avanzando hasta este miércoles 1 de octubre de 2025, cuando finalmente la deuda desapareció.

Así, el que era el principal deudor del país hoy ya no lo es. Y ese hecho ocurre cuando uno de sus herederos, Daniel Noboa, es presidente de la República.

Él mismo, en un debate presidencial realizado en el marco de la campaña electoral, prometió que no cobraría la deuda de su familia, por considerarla «persecución política». Cumplió su palabra.

El Servicio de Rentas Internas (SRI) guarda un silencio humillante para el país. Es tan grosero lo ocurrido que Noboa nombró hace pocos días como directora de esta entidad a Alexandra Navarrete, antigua geranta tributaria de Grupo Noboa.

El cereza del pastel de la humillación histórica (casi al nivel de la Venta de la Bandera) la colocó el propio Grupo Noboa.

En un soberbio comunicado, el conglomerado asegura que está al día en sus obligaciones tributarias. «La deuda con el Estado es cero», afirma. Además, asegura que sufrió persecución en la época del correísmo.

En un apartado curioso, el comunicado menciona su antigua participación accionaria en medios de comunicación y su inversión en publicidad. Tal vez es un augurio de que lo que se viene.

Es tan patético que el texto lo firma la familia Noboa Azín, de la que forma parte el Presidente de la República. ¿Dónde empieza y termina el Estado? Bienvenidos a la República Bananera.

Así se consuma la peor humillación al Estado ecuatoriano de lo que va del siglo. Esto solo se compara con la firma del protocolo de Río de Janeiro o la venta de la bandera.

El futuro permitirá evidenciar la derrota de Ecuador, que tras un profundo proceso de deterioro que ya lleva casi 10 años, se convierte, de manera oficial en una hacienda bananera, como las del Grupo Noboa.

Consulta popular de Noboa será sin la principal tienda política de oposición

consulta popular

El CNE negó la participación de la Revolución Ciudadana en la campaña por la consulta popular promovida por Daniel Noboa.

consulta popular
Imagen referencial de la consulta electoral promovida por el presidente Daniel Noboa.

Un escenario parecido al de la consulta de Lenín Moreno se repite ahora con Daniel Noboa. En aquella ocasión a la Revolución Ciudadana se le despojó su casillero judicial y se le impidió participar en la campaña de la consulta.

En ese entonces era presidenta del CNE, Nubia Villacís. Ahora está en ese puesto Diana Atamaint, ejerciendo un rol similar.

Villacís hizo todo lo posible para que aquella consulta no pase por el filtro de la Corte Constitucional, y lo logró. Atamaint también, pero no se atrevió, solo que ahora los jueces claudicaron, víctimas de la presión del oficialismo.

Sin embargo, Atamaint da un paso más allá. Basada en tecnicismo legales impidió que la Revolución Ciudadana participe en la campaña electoral promoviendo el no.

¿Qué significa eso? Que la consulta parte con una falla democrática que la deslegitima desde ya.

No puede haber un proceso electoral equilibrado, democrático y justo sin que participen todos, especialmente la oposición.

Y la Revolución Ciudadana, muy a pesar de las personas consumidas por el odio, es la principal tienda política de oposición.

Es cierto que hay otras agrupaciones políticas que se inscribieron por el no, pero no la principal fuerza política del país, la que gobierna las ciudades y provincias más pobladas del país, además de contar con una bancada de 62 legisladores.

Semejante representación popular no podrá participar en una campaña, que será restringida. A eso se suma que la Revolución Ciudadana, con amplias conexiones con la izquierda internacional, no podrá traer invitados que hagan las veces de observadores.

Así la consulta nace torcida, con un pecado original. Es, desde ya, una consulta fraudulenta.

Noboa desaparece la deuda de su familia con el SRI

Daniel Noboa

Cuando empezó el actual gobierno, el Grupo Noboa debía al SRI USD 95 millones, pero en julio se redujo a 21 millones. Y ayer volvió a reducirse. Ahora la familia del Presidente adeuda 6,1 millones.

Daniel Noboa
El presidente Daniel Noboa durante un evento en Ambato, el pasado 25 de septiembre de 2025.

Daniel Noboa lo dejó en claro en el debate presidencial. Cuando Luisa González le preguntó si cobraría la deuda que su familia mantiene con el SRI, este respondió con un categórico “no”.

El presidente cumplió su palabra, pero fue más allá. No solo que no cobró, sino que, prácticamente, desapareció la deuda.

En julio pasado, Grupo Noboa debía al SRI alrededor de 95,4 millones de dólares. Era el principal deudor del Estado.

Pero ese mes, de un día para otro, la deuda se redujo a 21 millones de dólares. Un total de 74,4 millones de dólares se desaparecieron, sin que el SRI ofrezca explicación alguna.

Muy pocos medios publicaron la movida. Los asambleístas de oposición pidieron explicaciones al SRI, pero no hubo respuesta.

Así el país dejó pasar el atraco. Se especuló que la reducción obedecía a las condonaciones tributarias aprobadas en la Asamblea, en la Ley de Integridad.

Esa norma acaba de declarase inconstitucional, al igual que la Ley de Solidaridad. Así, que tendrán que buscarse otra explicación.

Noboa no se quedó satisfecho. La tarde de este viernes 26 de septiembre, las redes estallaron porque la deuda del Grupo Noboa ahora es de 6.1 millones de dólares.

Otra reducción sin que el SRI ofrezca explicaciones. Y por si fuera poco, ese mismo día Noboa nombró como nueva directora del SRI a Alexandra Navarrete, exgeranta tributaria de Grupo Noboa.

Todo se desveló, Daniel Noboa no solo que no cobró, sino que decidió borrar la deuda de su familia. Él mismo dijo, en anteriores ocasiones, que consideraba esa deuda ilegítima, que era parte de una persecución política del gobierno de Rafael Correa contra su familia.

Curioso, porque hace poco Isabel Noboa, la tía del Presidente, destacó su relación cordial con Correa cuando este gobernaba.

Era muy obvio que Noboa nunca iba a cobrar a su familia. Lo audaz es la reducción. Grupo Noboa pasó de ser el primer deudor del SIR al 96. Cuando salga del top 100, ya el monto de la deuda no será público.

Se consumo un nuevo atraco al Estado, justo en momentos en que los enfermos se mueren en los hospitales públicos, porque no hay insumos, personal, ni medicinas.

Justo cuando acaban de eliminar el subsidio al diésel y hace dos años aumentaron el IVA. Eso de que no hay plata, siempre fue cuento. Sí la hay, solo que ya no está dedicada a atender a la población, sino a enriquecer a la familia del Presidente.

Daniel Noboa huye de Otavalo en helicóptero

Noboa en Otavalo

La vicepresidenta María José Pinto se iba a quedar en Otavalo, pero Ecuavisa informó que también se fue en helicóptero.

La valentía de Daniel Noboa duró poco en Otavalo (Imbabura). El presidente llegó a la ciudad en la madrugada para evitar las protestas que afectan a la ciudad desde el pasado lunes por el retiro del subsidio del diésel.

Previamente un enorme convoy de policías y militares salieron de Quito rumbo a Otavalo para preparar la cápsula de seguridad del mandatario.

Así llegó a Noboa y la ciudad amaneció militarizada como nunca antes. Allí se atrincheró el presidente, que un día antes dijo que prefiere morir antes que ceder ante las manifestaciones.

Esta vez incluso dijo que si el movimiento indígena lo declara persona non grata en Otavalo, él hace lo mismo pero a niel nacional con los dirigentes.

Imágenes en redes sociales mostraron a manifestantes gritando consignas contra el Gobierno en los exteriores del cerco militar.

A medidas que transcurrió la mañana, el número de protestantes aumentó. Por eso, Noboa, que llegó por tierra, no pudo irse de la misma forma.

Antes de que acabe el día un helicóptero militar aterrizó en una cancha de fútbol para llevarse al Presidente.

En la ciudad estaba previsto que se quede la vicepresidenta María José Pinto. Ella despacha desde esta urbe desde inicios de semana.

Pero Ecuavisa informó que ella también se fue en helicóptero, sin ofrecer mayores explicaciones.

Ambos, Noboa y Pinto, no eran bienvenidos en Otavalo. Y eso se acaba de evidenciar con la huída en helicóptero, muy parecido a Lucio Gutiérrez cuando dejó Carondelet, arrinconado por los forajidos.