Mayoría oficialista prepara sesión legislativa contra el alcalde de Quito

Xavier Ordóñez

Sacados de la contienda electoral los alcaldes de Guayaquil, Portoviejo, Cuenca y Esmeraldas; ahora ADN enfila contra Pabel Muñoz.

Xavier Ordóñez
El asambleísta de ADN, Xavier Ordóñez, lidera en el Parlamento la persecución contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.

Este miércoles 17 de junio de 2026, la Asamblea retomará la sesión 78 del Pleno, que originalmente empezó en Cuenca.

Es que el pasado 17 de marzo, el entonces presidente de la Asamblea, Niels Olsen, llevó al Parlamento a la capital azuaya. Era parte de esa campaña de desplazar al Legislativo de Quito, con el objetivo de golpear alcaldes y fortalecer la agenda territorial de Daniel Noboa.

En ese contexto, en aquella sesión de marzo, la mayoría oficialista planteó tres cambios de orden del día; todos para golpear a los alcaldes, incluido el de Cuenca.

El primero fue para conocer el “cobro de tasas municipales a través de planillas de servicios básicos”. El segundo fue para “conocer la situación laboral” de los recolectores de basura de Cuenca y el tercero fue para analizar “los informes emitidos por la Contraloría que determinan indicios de responsabilidad penal en gobiernos autónomos descentralizados”.

Aquella sesión, con los cambios de orden del día aprobados, quedó en el congelador, hasta esta semana, que la retoma la flamante presidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno.

Lo cierto es que el primer cambio de orden del día lo planteó el asambleísta de ADN, Xavier Ordóñez, punta de lanza de la persecución contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.

Él mismo ha hecho videos amenazando al burgomaestre; le aconseja que duerma con pijama. De hecho, ayer publicó otro video, con estas características, reiterando sus amenazas.

Y, por si fuera poco, el precandidato camuflado a la Alcaldía de Quito por ADN, Jorge Yunda, publicó un tuit, en el que asegura que en Calderón la tasa de recolección de basura aumentó 2.500%.

En torno a este tema girará el debate en el primer punto de la sesión de mañana: en el aumento del cobro de tasa de recolección de basura en Quito.

Es una trampa porque fue un problema ocasionado por el Gobierno. El año pasado la empresa eléctrica de Quito, por orden gubernamental, rompió su acuerdo con el Municipio para cobrar esta tasa en las planillas de luz, aun cuando por ese servicio cobraba cuatro millones de dólares anuales.

De la noche a la mañana, el Municipio de Quito se vio imposibilitado de cobrar la tasa de recolección de basura, generando una pérdida de entre 14 y 16 millones de dólares.

Frente a esta situación, la tasa pasó a cobrarse en las planillas de agua. El problema es que en la capital hay alrededor de 1,2 millones de abonados al servicio eléctrico frente a los 700.000 abonados al servicio de agua potable.

Al reducirse el universo de cobro, la tasa subió para al menos el 40% de ciudadanos. El Concejo Cantonal de Quito aprobó una ordenanza que genera un esquema de cobro similar al impuesto a la renta: mientras más agua se consume, más se paga por la tasa de recolección de basura.

El propio alcalde Muñoz reconoció errores al inicio del cobro, que ya se corrigieron. Pero generado el problema, ADN va por sangre. Y eso ayuda también a generar una cortina de humo frente a Progen y el más reciente escándalo: el viaje clandestino al Mundial por parte de Daniel Noboa.

El tercer punto también va contra el alcalde de Quito, si se toma en cuenta el más reciente video de Xavier Ordóñez, que sueña con ver preso a Muñoz.

Persecución penal por compra de trolebuses con la ONU

Pabel Muñoz y los trolebuses
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, presenta la nueva flota de trolebuses de la capital, en marzo de 2025.

El alcalde capitalino está siendo perseguido por la compra de trolebuses que hizo a través de la ONU. Ordóñez, en complicidad con la Contraloría, aseguran que en esa compra hubo robo, es decir Naciones Unidas participó en esquema de contratación corrupto. Insólito, pero todo sirve en ADN para limpiar la papeleta electoral de sus contendores.

Es probable que, en las siguientes horas vengan “actos urgentes” de la Fiscalía, gracias a «denuncias» de Ordóñez o la emisión de indicios de responsabilidad penal por parte de la Contraloría.

Eso incluiría allanamientos e, incluso, la detención del alcalde de Quito. Frente a la ola de persecución desatada contra los alcaldes, la pregunte siempre es quién será el siguiente. Y todos los ojos apuntan contra Muñoz.

El alcalde ya iniciado una defensa internacional, especialmente en el ámbito de la ONU. Que en Nueva York sepan que se está persiguiendo al alcalde de la capital de un país miembro por contratar por medio de la ONU, en un procedimiento realizado al menos 60 veces en Ecuador.

Así la sesión de este miércoles será un lodazal, repleto de mentiras y odio. Hasta violando la ley, porque la Asamblea no puede fiscalizar a los gobiernos autónomos. No importa, todo vale, con tal de no fiscalizar el latrocinio de Progen y de torcer aún más, las próximas elecciones locales.  

Se va Diana Atamaint, la última hija política del trujillato

Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.

Diana Atamaint no resistió más al frente del Consejo Nacional Electoral (CNE). Su paso por el organismo ha sido nefasto: alineamiento total con ADN llegando incluso a perjudicar la transparencia de las elecciones.

Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.
Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.

Antes de 2018, Diana Atamaint era conocida como militante de Pachakutik. De hecho, fue asambleísta por esa tienda política.

Hoy es reconocida por su servilismo a ADN, todo ha valido con tal de contentar al nuevo poder instalado en Carondelet.

Atamaint fue presidenta del CNE durante ocho años gracias a Julio César Trujillo, el anciano emperador que destruyó la institucionalidad del Estado ecuatoriano, en complicidad con Lenín Moreno.

Con esa designación, Atamaint se atornilló al cargo. Y con la llegada al poder de Daniel Noboa, esta hizo todo cuanto estaba a su alcance para complacerlo.

Nunca hizo nada ante la campaña anticipada de Noboa. Permaneció muda ante el uso de recursos públicos (bonos, cocinas de inducción y hasta mercadería incautada en la aduana).

Miró para otro lado cuando Noboa se rehusó a pedir licencia, como lo exigía la Constitución.

Por último, lideró unas elecciones gravemente cuestionadas. La oposición cantó fraude, pero ella no abrió ni una urna.

Hasta intentó convocar a una consulta para instalar una Constituyente, sin la venia de la Corte Constitucional.  Entonces se supo que su hermano es funcionario del Gobierno de Daniel Noboa. Es empleado en el consulado de Ecuador en Nueva York.

En vísperas de las elecciones locales, adelantó las mismas por una supuesta alerta meteorológica. En ese contexto, pasó a la historia del ridículo cuando dijo: adelantamos las votaciones, no las elecciones.

Su deriva gobiernista, la llevó a suspender a los movimientos Construye y Unidad Popular. Para ello fue necesaria cuatro sesiones del Pleno y el uso de un consejero totalmente alineado al Gobierno: José Merino.

La gota que derramó el vaso llegó este miércoles 10 de junio de 2026. La consejera Esthela Acero estaba con permiso de maternidad. Eso le servía para principalizar a Merino, un personaje salido de las cloacas de la política.

Acero dijo que ya había terminado su permiso materno, por lo que quería principalizarse. Atamaint se rehusó, lo que generó la protesta de los consejeros Elena Nájera y José Cabrera, este último toda una sorpresa porque siempre votaba con Atamaint.

Nájera y Cabrera dejaron sin quorum la sesión. Era notorio que Atamaint había perdido el control del CNE, ya le resultaba imposible liderar las sesiones donde se toman las decisiones más importantes.

Convertida en una figura decorativa, el Gobierno le hizo pulgar abajo, lo mismo que hace con todo aquel que se vuelve inútil.

El relevo entonces vino este jueves 11 de junio de 2026. José Cabrera fue designado presidente y Esthela Acero vicepresidenta en reemplazo de Enrique Pita.

Atamaint votó a favor de ambas designaciones, esperando que eso la revista dignidad. Pero no hay tal, la indignidad ya es parte de su esencia. Sus decisiones fueron clave en la instalación de esta narcodictadura bananera que se instaló en el país.

Gracias a sus acciones y omisiones, Noboa ha consolidado su poder que solo ha servido para infligir sufrimiento al pueblo ecuatoriano.

Olsen, el “niño bonito” obsecuente de Daniel Noboa que fingía ser moderado

Niels Olsen

Como presidente de la Asamblea, Niels Olsen, vendía la imagen de un ADN moderado. Lejos de los micrófonos se quejaba de las salidas de tono de sus colegas, pero cuando llegaban órdenes de Carondelet no dudaba. Sus supuestas líneas rojas nunca existieron.

Niels Olsen
Niels Olsen en su discurso de despedida de la presidencia de la Asamblea Nacional este lunes 8 de junio de 2026.

Niels Olsen renunció a la presidencia de la Asamblea para ser, presuntamente, candidato a alcalde de Guayaquil por el oficialismo. Su gestión duró apenas 13 meses, tiempo en el cual subyugó al Legislativo a los intereses personalísimos de Daniel Noboa y su familia.

Cada vez que podía, Olsen entraba por la puerta principal del Pleno. Caminaba por el pasillo central hasta el podio para ser ovacionado por sus colegas de ADN. Solo faltaba exclamar “ave césar”.

Es que Olsen siempre fue el “niño bonito” de ADN y de la Asamblea. Y él se creyó su propio marketing. Hay que ver su video montando un caballo, atravesando un río, a torso desnudo.

Sus primeras acciones en la Asamblea fue imponer un férreo cerrojo a la oposición. Los legisladores de la RC son filmados permanentemente por chiquillos que fungen como community managers.

Ni al pleno, ni a las barras bravas pueden acceder los asesores de los legisladores de la RC, a diferencia de los de ADN que se pasean por su casa.

El CAL y el Comité de Ética se conformaron de manera monocromática, con el silencio de Olsen. Durante los primeros meses prácticamente no daba la palabra a los asambleístas opositores.

“Se abre el debate”, decía; intervenía alguien de ADN. Luego exclamaba “se cierra el debate”. Olsen instituyó una anomalía mundial: un parlamento donde no se parlaba.

Anunció que terminaba la “vagancia” en la Asamblea, que se iba a sesionar tres veces por semana. Ni un mes duró esa promesa al darse cuenta que eso era imposible porque restaba tiempo a las comisiones para sesionar, de donde salen los informes que luego van al Pleno.

En diálogos privados, Olsen se presentaba como un “moderado”. Que las órdenes venían de arriba, justificaba. Y hasta se quejaba de algunos de sus compañeros, famosos por el insulto y la mentira.

Olsen es uno de los grandes responsables de que se hayan aprobados leyes económicas urgentes inconstitucionales, incluida la que permitió el perdón de la millonaria deuda tributaria de los Noboa. Misión cumplida y felicitaciones para él.

La caída en picada de Olsen comenzó con el debate de la inmunidad parlamentaria de Juan Andrés González, a la postre coordinador de la bancada de oposición.

González denunció el caso Porsche y ADN reaccionó con una lluvia de querellas por calumnias. Nunca se alcanzaron los votos para levantarle la inmunidad. ¿Qué hizo Olsen? Suspendió la sesión e impidió que el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, se pronuncie.

Esa atribución se la apropió y se vanaglorió de eso en un video. Que la justicia decida, advirtió.

Pero cuando llegó el turno de analizar la inmunidad parlamentaria de Diana Jácome, hizo todo lo contrario. Puso el debate en agenda y ella se salvó. Mientras que la inmunidad de Mónica Palacios no. El doble discurso y la incoherencia política demostrada con una nitidez nunca vista.

Pero la debacle se consumó al cumplirse su primer año de gestión. Olsen preparó los fastos, incluida una sesión en el Pleno, repleta de obedientes y aplausos.

Para ese momento su imagen estaba destruida y la prensa ofreció pésimas calificaciones. Lo acusó de dirigir una asamblea que no fiscaliza, obediente de Noboa y que encubre sus fechorías.

Participó en un conversatorio con periodistas y allí tuvo la audacia de decir que el caso Progen no iría al Pleno. Después rectificó.

Consumido por su vanidad y los cantos de sirena de su equipo, se atrevió a ofrecer entrevistas a medios, donde era muy claro que las frases se las había memorizado.

Hasta que llegó el encuentro con Anderson Boscán, quien le pregunta por el bloqueo del grupo parlamentario de mujeres que lideraba a Paola Cabezas.

Olsen respondió con los insultos más bajos que podía. Puro machismo, clasismo, racismo y misoginia. El repudio se esparció como pólvora en las redes.

Así que Olsen ensayó una tímida disculpa en una historia, esos videos que se extinguen a las 24 horas. Sus insultos sí quedan para la posteridad, sus disculpas no.

Cabezas le interpuso una queja y en ese trámite Olsen renunció. Su renuncia no es más que una huída hacia adelante. Será candidato a la alcaldía de Guayaquil por ADN.

Será el representante de un movimiento político que ha postrado a esa ciudad, que la ha vejado, que la ha despojado, que la humillado. Olsen ofrece su cara bonita para representar eso.

¿Su lealtad? Solo a Noboa. Olsen fue ministro de Guillermo Lasso, pero no le molesta que Noboa use el eslogan de ese gobierno para bautizar un campo de concentración o que amague con perseguir a la familia del expresidente, incluido su apreciado banco.

Así se va Olsen, él cree que es por la puerta grande, pero en realidad se va huyendo.

Diana Jácome, el cinismo hecho asambleísta

Diana Jácome

Hay que ver cómo se mueve Diana Jácome en el Pleno y en las redes. Habla desde una pureza moral que no tiene, acusa con su dedo a la oposición de corrupción, cuando ella es la principal encubridora en la Asamblea del mayor atraco que el país recuerda: el caso Progen.

Diana Jácome
La asambleísta de ADN y presidenta de la Comisión de Participación y Transparencia, Diana Jácome, durante un Pleno el pasado 16 de diciembre de 2026.

Es impresionante como frases que repite Rafael Correa, y que parecerían clichés, se vuelven realidad. Nunca había sido tan cierto el eslogan “los corruptos siempre fueron ellos”.

Le calza a la perfección a la asambleísta oficialista Diana Jácome, otrora gran defensora del gobierno de la Revolución Ciudadana.

Un audio difundido ayer por Ecuavisa demuestra una especie de colusión entre ella y la exministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, con el objetivo de controlar al proceso de fiscalización al caso Progen en la Asamblea.

Jácome es presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana y Transparencia que fiscalizaba el caso Progen. Lo lleva, luego que el CAL, dominado por el oficialismo y presidido por Niels Olsen, se lo quitara a la Comisión de Garantías Constitucionales.

Esta última mesa está integrada, en su totalidad, por legisladores de la RC. Por eso el CAL actuó.

La misma Manzano, en el audio difundido, reconoce la jugada política. La exministra se lo cuenta al entonces gerente general de CELEC, Fabián Calero. Le dice que no se preocupe, que la fiscalización será por encimita porque Jácome le ha dado garantías; ella controlaba el escenario.

Jácome es la que no les da la palabra a los asambleístas de oposición o simplemente se las quita. Nunca convocó a comparecencias a Manzano o Roberto Luque, los ministros que lideraron la contratación y pagos a Progen, aun cuando la estafa ya era pública.

La asambleísta Diana Jácome cumplió cabalmente su compromiso de encubrir. El informe que salió de su comisión no señaló responsabilidades políticas.

Y como no remitió el informe a la Presidencia de la Asamblea, como debería, sino a Fiscalía, Niels Olsen nunca lo puso en conocimiento del Pleno, máxima autoridade del legislativo.

Por cierto, el mismo CAL que llevó el caso Progen a la Comisión de Transparencia, fue el que negó el primer pedido de juicio político contra Manzano, cuando ella aún era ministra, por un supuesto problema en las firmas.

Además, el audio y los chats que revelan la asociación entre Jácome y Manzano, los tenía la Fiscalía, que lidera Carlos Alarcón.

Pese a ello no involucró en el delito a la exministra, ni mucho menos acusó de colusión a ambas políticas.

La nueva protagonista del caso Progen, Diana Jácome, es la misma que, en el Pleno, recomendó a los asambleístas de oposición que duerman en pijama y busquen celda en la Cárcel del Encuentro.

Diana Jácome, en el Pleno, recomienda a los asambleístas de oposición buscar pijama y celda en la Cárcel del Encuentro.

Pocos días después la policía asaltó la casa del alcalde Aquiles Alvarez mientras dormía, para luego llevarlo a la Cárcel del Encuentro, donde actualmente es víctima de tortura.

El CAL nunca sancionó los dichos de Jácome. La oposición la denunció por calumnias, pero la mayoría oficialista mantuvo su inmunidad parlamentario, mientras que la de Mónica Palacios se la levantaron.

Es la misma que vive insultando a Rafael Correa en redes, con un cinismo que sorprende. Es la misma que se jacta de crear una universidad en Santo Domingo, porque el gobierno de la Revolución Ciudadana supuestamente incumplió esta promesa.

Es la misma que repite en el Pleno un montón de mentiras: que el financiamiento de Venezuela, que Alex Saab, que el acuerdo con los Latin King.

En fin, el reportaje de Ecuavisa demuestra a la perfección que, en el caso de Jácome, los corruptos siempre fueron ellos.

Doble rasero en la Asamblea: inmunidad para Diana Jácome; levantamiento para Mónica Palacios

Niels Olsen, presidente de la Asamblea

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, prefirió ausentarse y no dar la cara luego de quedar como mentiroso. La inmunidad parlamentaria solo sirve para el oficialismo, mientras los legisladores de la oposición quedan a merced de la persecución judicial.

Niels Olsen, presidente de la Asamblea
Niels Olsen, presidente de la Asamblea, al ingreso a la sesión del Pleno realizada el pasado 15 de abril.

Pocas veces el país tiene la oportunidad de observar con claridad meridiana el doble rasero del oficialismo. Eso ocurrirá la tarde de este viernes 24 de abril de 2025, durante la sesión virtual del pleno de la Asamblea.

El pasado 9 de marzo, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, publicó un video. “Los ecuatorianos están cansados de ver cómo algunos usan la inmunidad parlamentaria como escudo para abusar del poder”, dijo.

Y agregó: “he decidido suspender el tratamiento del pedido para levantar la inmunidad del asambleísta Juan González y que él responda directamente a la justicia”.

González, coordinador de la bancada de RC, recibió una lluvia de querellas por calumnia por parte de asambleístas de ADN. Fue el resultado de una rueda de prensa ofrecida en diciembre pasado donde calificó el bombazo en la Bahía de Guayaquil como un autoatentado del Gobierno.

Cada querella implica que el juez a cargo pida a la Asamblea levantar la inmunidad del acusado. Cinco de estos pedidos se tramitaron sin que se consiguieron los votos para el levantamiento (101).

Cuando venía el sexto pedido, Olsen suspendió la sesión y nunca más puso el tema en el orden del día. De esa manera activó el mecanismo constitucional que establece que, si la Asamblea no se pronuncia en 30 días, se da por levantada la inmunidad automáticamente.

El video de Olsen era para justificar su arrogación de funciones porque es el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, la que debe decidir sobre la inmunidad parlamentaria.

De manera paralela, la vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno interpuso otra querella por calumnias contra la asambleísta de la RC, Mónica Palacios.

Era la respuesta a la visita que hizo Palacios a Riobamba, tierra de Mancheno, para denunciar sus nexos con Mario Godoy, el destituido presidente del Consejo de la Judicatura y supuestas intervenciones en la justicia de la provincia de Chimborazo.

Por ese entonces justo transcurría el juicio político a Godoy y Mancheno fue señalada como su gran apoyo en la Asamblea. Circuló una foto de ella en el matrimonio de Godoy.

Al mismo tiempo, en el pleno de la Asamblea, la legisladora de ADN, Diana Jácome emitía un infame discurso donde recomendaba a las autoridades de la RC dormir en pijama y buscar celda en la cárcel del encuentro.

A la semana siguiente, la Policía allanó la casa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, mientras dormía junto a su esposa. Y actualmente guarda prisión en la cárcel del encuentro.

Juan Andrés González, a nombre de la RC, interpuso una demanda contra Jácome y se presentó una queja en el CAL, controlado por ADN.

El CAL salvó a Jácome, pero ya llegó el pedido judicial para levantar la inmunidad de ella, al igual que el de Mónica Palacios.

La Asamblea tiene hasta esta semana para tramitar ambos pedidos, sino se levanta la inmunidad automáticamente.

Tomando en cuenta las declaraciones de Olsen, lo lógico era pensar que no se tramitaría ninguno, ni la de Palacios, ni la de Jácome. Pues no será así.

Olsen está desaparecido y Mancheno es la presidenta encargada. Ella convocó al pleno para tratar únicamente el pedido de Jácome, pero no el de Palacios.

Como no hay los 101 votos necesarios, se da por descontado que Jácome seguirá con su inmunidad. No así Palacios, cuyo pedido no se tramitará. Y como se necesitan al menos 48 horas para convocar al Pleno, ya se da por descontado que su inmunidad queda levantada.

El doble rasero y la canallada como forma de hacer política. Olsen huye y deja, nada más y nada menos, que la acusadora de Palacios al frente de la Asamblea.

Olsen así demuestra que no es el ADN moderado, que está dispuesto a cometer las más burdas acciones si se lo piden. No es presidente de la Asamblea, es simplemente un peón más de Daniel Noboa.

No tiene líneas rojas, su obediencia está por encima de sus principios. Y eso significa que está dispuesto a violarlo todo con tal de contentar a su jefe.

Nuevo juicio político a Gean Carlo Loffredo será una decisión colectiva

Gean Carlo Loffredo y Daniel Noboa

Paola Cabezas, asambleísta de la RC, aclaró que primero se consultara con activistas, organismos de defensa de los derechos humanos y los padres de los cuatro niños de Las Malvinas.

Gean Carlo Loffredo y Daniel Noboa
El ministro de Defensa, Gean Carlo Loffredo junto al presidente de Ecuador, Daniel Noboa.

La Revolución Ciudadana aclaró que el juicio político contra el ministro de Defensa, Gean Carlo Loffredo por la desaparición y asesinato de los Cuatro Niños de Las Malvinas, será una decisión que se tome en conjunto con activistas, defensores de los derechos humanos y los padres de las víctimas.

Así lo aclaró la asambleísta de la RC, Paola Cabezas, durante una rueda de prensa virtual realizada esta mañana.

Hoy también está previsto que la Asamblea se reúna, de manera virtual, para abordar la sentencia de la Corte Constitucional sobre el caso de los Cuatro Niños de Las Malvinas, que dispone al Legislativo declarar un día conmemorativo sobre este episodio.

Cabezas recordó que Loffredo criminalizó a los niños al asegurar que, antes de su detención en el sur de Guayaquil, estaban delinquiendo.

Fueron las cámaras de la empresa municipal de la ciudad, Segura EP, que revelaron la mentira. El video captado por estos dispositivos muestran la detención, sin justificación de los menores de edad, que fueron subidos al balde de una camioneta y golpeados.

Luego de la declaración de Loffredo se desató una campaña en redes sociales, impulsada por influencers y periodistas asalariados del Gobierno, para responsabilizar a los padres de familia por la desaparición y criminalizar a los niños.

Loffredo incluso amenazó a una jueza por ordenar que pida perdón por este hecho que conmocionó al país a finales del 2024.

Poco después, se presentó un juicio político contra Loffredo, pero la mayoría oficialista en la Asamblea lo bloqueó. El presidente de la Comisión de Fiscalización y asambleísta de ADN, Ferdinan Álvarez, justificó la decisión en que el caso ya se estaba ventilando en tribunales ordinarios.

Cabezas, en la rueda de prensa, recordó que existen 43 casos similares a los de los niños de Las Malvinas que también deben ser investigados.

Diana Jácome utiliza el Pleno para defenderse ante notitia criminis presentada por la RC

Diana Jácome

La presidenta encargada de la Asamblea, Mishel Mancheno, permitió que Jácome hable de temas ajenos al debate parlamentario, sin que se produzcan interrupciones. Cuando algún asambleísta de la oposición ha hecho algo similar, inmediatamente le cierran el micrófono.

Diana Jácome
La asambleísta de ADN, Diana Jácome, durante su intervención en el Pleno, realizado en Samborondón este 10 de marzo de 2026.

Luego de impedir que la Asamblea se pronuncie y con ello levantar la inmunidad parlamentaria del coordinador de la bancada legislativa de la RC, Juan Andrés González, el presidente del Legislativo, Niels Olsen, desapareció.

En su reemplazo quedó la vicepresidenta Mishel Mancheno, quien condujo la sesión que se realizó esta mañana en Samborondón y no en Guayaquil, como falsamente asegura el oficialismo.

En ese contexto, Mancheno permitió que su colega, Diana Jácome, utilice el Pleno de la Asamblea Nacional para defender sus los problemas que enfrenta por lanzar amenazas.

Es que, antes de instalarse el Pleno, la bancada de la RC ofreció una rueda de prensa. La asambleísta Jahiren Noriega anunció la presentación de una notitia criminis en la Fiscalía contra Jácome.

La razón es por la amenaza que expresó el pasado 5 de febrero, en otra sesión del Pleno. Allí recomendó a los legisladores de oposición comprar buenas pijamas y escoger una celda en la Cárcel del Encuentro.

Pocos días después, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez fue allanado de madrugada, mientras dormía, apresado y trasladado a la Cárcel del Encuentro.

No es que Jácome sea vidente, es que claramente, sabía de los planes del régimen de Daniel Noboa contra la democracia ecuatoriana.

En Samborondón, la Asamblea abordó en primer debate el proyecto de Ley Orgánica de Extradición. Las reglas indican que los asambleístas solo pueden hablar, durante sus intervenciones, de los temas que constan en el orden del día. Eso, por ejemplo, ha servido a Olsen para que interrumpa o corte micrófonos.

Esas reglas no son para Jácome. Ella habló todo cuanto quiso, sin interrupciones. Dijo que no tiene miedo al Diablo, que Dios la puso en la Asamblea, que trabaja desde los 15 años, que Daniel Noboa es un gran presidente, que enfrentará la denuncia y, por supuesto, lanzó epítetos contra la oposición.

Luego de la intervención de Jácome, Mancheno suspendió la sesión sin permitir réplica alguna a la bancada de la RC.

Lo cierto es que el paso adelante dado por Olsen en cuanto a la inmunidad de González y la arbitrariedad cometidas por Mancheno y Jácome evidencian que la Asamblea se mete de lleno en la política de silenciamiento y persecución dispuestas por Carondelet.

Proscrita la Revolución Ciudadana por segunda vez en un lustro

Militancia de la RC

La derecha lo vuelve a intentar. El juez del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), Joaquín Viteri, suspendió al movimiento Revolución Ciudadana, lista 5, por 9 meses por pedido del fiscal general Leonardo Alarcón, que a su vez se basa en el caso Caja Chica. Esa trama se genera gracias a la delación del exasambleísta Santiago Diaz, acusado de violar a una niña.

Militancia de la RC
Militancia de la RC durante la convención del movimiento celebrada en enero pasado en Manta.

El oficialismo aplasta el acelerador en su política de persecución y silenciamiento de la oposición. En un mes apresaron al alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, dejaron sin inmunidad parlamentaria al coordinador de la única bancada legislativa de oposición, allanaron la sede del principal partido de oposición y finalmente proscribieron a la Revolución Ciudadana.

El juez del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), Joaquín Viteri, suspendió por nueves meses al movimiento político Revolución Ciudadana. Tomó la decisión por un pedido del fiscal general del Estado, Leonardo Alarcón.

Este último busca revalidar su cargo en el concurso, lleno de irregularidades, que lleva adelante el Consejo de Participación Ciudadana. Así que está haciendo mérito, ante el Gobierno, para que lo ratifiquen.

Alarcón basó su pedido en el caso Caja Chica. El mismo que sirvió de argumento para allanar la sede de la RC en Quito y la vivienda de la excandidata presidencial Luisa González.

El caso Caja Chica supuestamente investiga una trama para financiar a la RC con dinero procedente de la Venezuela de Nicolás Maduro. La prueba madre es la delación de Santiago Díaz, el exasambleísta de la RC que guarda prisión por estar acusado de violar a una niña.

La RC lo expulsó y se rehusó a defenderlo, como el propio Rafael Correa lo dijo. Eso hizo que Díaz se lance a los brazos del Gobierno. Luego de “confesar” guarda prisión en una cómoda cárcel, a veces, hasta en un centro de salud de la capital.

La compra de este testigo fue suficiente para que el oficialismo utilice toda la estructura del Estado para impedir la actividad político electoral de la RC, el mayor movimiento de oposición de Ecuador.

Durante nueves meses la RC no podrá participar en ninguna contienda electoral. Si hay revocatoria de mandato, consulta popular o muerte cruzada, estas se realizarán sin la oposición.

Tampoco podrá registrar candidatos de cara a las elecciones locales del próximo año. Ya apresaron a Aquiles Alvarez, amenazan con allanamientos al alcalde de Quito, Pabel Muñoz y ahora proscriben a la RC.

No es la primera vez que ocurre. La anterior fue durante el gobierno de Lenín Moreno cuando Gabriela Rivadeneira era secretaria ejecutiva de la extinta Alianza PAIS.

Ironías del destino; ahora ella es presidenta de la RC y le toca, por segunda ocasión, afrontar el mismo reto.

Eso le permitió adelantarse a este escenario. Ella mismo ha dicho, adentro y afuera del partido: la RC va a participar en las elecciones como sea.

Por eso ya hay contactos con otras tiendas políticas que podrán albergar a los candidatos de la RC y la militancia ya sabe manejarse en tiempos de persecución. Nunca antes fue tan cierto el mantra que repite Rafael Correa: quisieron enterrarnos y no sabían que éramos semilla.