Así utilizó Noboa el Estado para hacer campaña electoral

Jóvenes en Acción

Primero adelantaron las elecciones bajo la excusa de El Niño, luego crearon un feriado para supuestamente apoyar el Festiva de Loja. Posteriormente adelantaron el décimo tercer sueldo para pagarse días antes de las elecciones y finalmente se anunció un programa de bonos para jóvenes que también se pagarán en vísperas de los comicios.

Jóvenes en Acción
El presidente Daniel Noboa en un evento del programa Jóvenes en Acción el pasado 15 de julio de 2026.

Si algo tienen Daniel Noboa y los suyos es que su descaro no tiene límites. Les asiste una impunidad máxima creada por supuestos organismos de control que solo persiguen a la oposición.

Transcurrido el tiempo, ahora se puede ver con nítida claridad la hoja de ruta que el Gobierno se trazó para influir en las elecciones locales. No solo proscribieron partidos y candidato, también han puesto la maquinaria del Estado a favor de ADN.

Adelanto de elecciones

Lo primero fue el adelanto de las elecciones, jugada clave en el ajuste del calendario. Si las elecciones eran en febrero, no había décimo tercer sueldo que adelantar.

A finales de marzo pasado el pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE), aún presidido por Diana Atamaint, se reunió. Entonces decidieron adelantar las elecciones locales para finales de noviembre, en lugar de febrero del próximo año, como estaba previsto.

¿La excusa? Que supuestamente viene el fenómeno de El Niño, lo que generará inundaciones que dificultarán las elecciones.

El Niño llegó y ya hay zonas inundadas. El CNE alista un plan de contingencia, con la suma de que ahora se enfrentan a posibles apagones por lo que alistan la compra de generadores que garanticen el escrutinio.

La farsa quedó evidenciada, pero las elecciones adelantadas.

Un feriado creado de la nada

Esa fue la primera piedra, el resto se concretó en septiembre. El 22 de este mes Noboa decretó la suspensión de la jornada laboral el próximo 20 de noviembre.

Es decir, habrá feriado 9 días antes de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre.

¿La excusa? Fomentar el turismo en Loja, que por esos días vivirá su festival de teatro. Curioso, quieren impulsar ese evento luego de reducirle ese presupuesto, con carreteras destruidas y pasajes aéreos carísimos.

La derecha, que siempre repite el mantra “déjennos trabajar”, ahora está muda. Los gremios empresariales guardan un silencio cómplice.

Otra vez se adelanta el décimo

La siguiente jugada se produjo hace dos días. En una publicación en redes sociales, Noboa anunció el adelanto el décimo tercer sueldo. Ahora se pagará el 16 de noviembre cuando, normalmente, se pagaba en diciembre, con motivo de las navidades.

La medida es para el sector público, pero como ocurrió el año pasado, grandes empresas privadas se sumarán a la iniciativa. Ahí no hay problemas de liquidez, ni reclamos de improvisación.

De hecho, se prestaron tanto que la Cámara de Comercio de Guayaquil también adelantó el «black friday» que será el 20 de noviembre. En una rueda de prensa, Miguel Ángel González, aclaró que no hay ninguna colusión con el Gobierno, que todo fue coincidencia.

Los empresarios son cómplices del régimen autoritario instalado en Ecuador. Sin embargo, Noboa ya utilizó esta estrategia el año pasado. Adelantó el pago del décimo días antes de la consulta popular. Y no funcionó, el oficialismo perdió 4 a 0.

Reparto de USD 560 millones

La última medida vino ayer. De igual manera, en redes sociales, Noboa anunció una nueva etapa “Jóvenes en Acción”, un supuesto programa social que consiste en el reparto de dinero público de manera discriminada, bajo la fachada de pasantías en el sector público.

La meta gubernamental es llegar a 700.000 jóvenes, a quienes se darán dos pagos de USD 400. El primero se realizará el 20 de octubre y el segundo el 27 de noviembre, dos días antes de las elecciones.

Una compra del voto, en toda regla. Si Álvaro Noboa humillaba a ancianas repartiendo sillas de ruedas en sus campañas electorales, su hijo, ya como presidente, dilapida los escasos fondos públicos.

“Jóvenes en Acción” costará a Ecuador alrededor de USD 560 millones. Esa cantidad de dinero se erogará en un contexto de hospitales desabastecidos, enfermos de diálisis sin tratamiento, inundaciones en la costa, apagones eléctricos, crisis de seguridad. Nada importa, solo que gane ADN.

¿De dónde viene el dinero y quiénes son los beneficiados? No se sabe y no se puede investigar porque “Jóvenes en Acción” tiene carácter de reservado. Aunque se sospecha que se financia con créditos internacionales, es decir el populismo de Noboa cuanto con la complicidad de los organismos multilaterales.

No es la primera vez que se usa “Jóvenes en Acción” para campaña electoral. Se lo utilizó en las elecciones presidenciales pasadas y en la consulta también.

En esas dos ocasiones los jóvenes denunciaron que los convocan para actividades proselitistas de ADN.

Así se va armando la campaña de ADN desde el Estado, sin que Contraloría, CNE o TCE digan algo. Tampoco los empresarios que ya hincaron la rodilla, como lo demuestra el episodio de María Paz Jervis.

Hay algo que no calculó Noboa y su gente: su propia ineficiencia y corrupción que ha puesto al país, otra vez, bajo la sombra de los apagones. Eso puede truncar la planificación gubernamental.

Los casos de Bayona, Roche y Yúnez evidencia que la persecución se amplía

Gisela Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez.

Durante años, buena parte de la sociedad ecuatoriana permaneció tranquila ante la campaña de persecución desatada contra el correísmo. Ahora, Noboa usa ese mismo aparato para destruir a todo aquel que se le oponga, hasta personas vinculadas a la derecha.

Gisela Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez.
Gisella Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez, las más recientes víctimas de la persecución de Daniel Noboa.

El estrangulamiento de la sociedad civil ecuatoriana avanza a pasos agigantados gracias a que las pocas instituciones que quedan en el país se hacen a un lado.

Ya no es solo contra los correístas o los indígenas, la campaña ahora abarca a empresarios, periodistas de medios hegemónicos y al candidato a alcalde de Guayaquil del PSC, Andrés Roche.

El propio Roche confirmó el rumor. Luego de recibir una advertencia por parte de un emisario del Gobierno para que cambie el discurso de su campaña, vino la retaliación.

Roche se negó a cumplir los dictámenes de ADN. La consecuencia fue el bloqueo de las cuentas bancarias de él, sus hijos, sus hermanos, sus empresas y los representantes legales de las mismas.

Nadie notificó nada. Los afectados se enteraron cuando no pudieron hacer transferencias. El banco ni siquiera informa quién dio la orden del bloqueo. La gente supone que vino de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE), la entidad que debería combatir el lavado de activos y que maneja el todopoderoso Julio Neira. El mismo que Oswaldo Hurtado calificó de “vicepresidente”.

Semejante medida puede quebrar a cualquier empresa. Roche dijo que tiene dificultades para acceder a efectivo y que sus empresas buscan préstamos emergentes utilizando los fondos congelados como garantía.

¿Pero en qué condiciones puede un candidato hacer campaña sino tiene acceso a recursos financieros? Y no se trata de cualquier candidato. Es el representante del partido que controló el municipio de Guayaquil durante 30 años, además de reconocido empresario de la ciudad.

Lo mismo le pasó a Juan José Yúnez, alcalde de Samborondón, militante del PSC y empresario. Él no ha hecho ninguna denuncia pública, pero Roche informó que el congelamiento también lo afectó a él.

Es una medida que en el pasado se aplicó a Washington Andrade, el abogado que estaba impulsando la revocatoria del mandato de Daniel Noboa. También la sufrieron dirigentes indígenas y autoridades locales de Imbabura.

El mensaje es claro: cualquier ecuatoriano, de la noche a la mañana, puede sufrir el congelamiento de sus cuentas bancarias, sin explicación alguna.

Una medida que debería ser utilizada para combatir el narcotráfico y el lavado de activos se usa para perseguir a cualquiera, para quebrarlo económicamente. Nadie está a salvo. Por cierto; los bancos mudos, totalmente sometidos.

Más persecución; menos periodismo

A la persecución de Roche y Yúnez, se suma otro caso, el de Gisela Bayona. Con ella elm hostigamiento fue de otra forma.

La periodista sufrió una campaña de desprestigio en la que participaron todos los medios adictos a Carondelet y los “influencers”. La acusaron a ella y su esposo de denunciar la crisis de la salud pública porque tienen intereses económicos en el sector.

Tras cinco días de acoso, Bayona no resistió. Renunció a los espacios informativos que dirigía y al periodismo. Todo ante el silencio de buena parte de la sociedad ecuatoriana.

Bayona hizo lo que cualquiera en una situación así: pensar en su familia. Porque su esposo es el verdadero blanco del Gobierno, lo atacan a él para callarla a ella.

¿Noboa participó en esta campaña de derribo? Por supuesto, fue él, el pasado viernes, quien dijo, sin nombrarla, que había periodistas que hacen denuncias porque tienen intereses económicos.

Luego de su declaración se desató el infierno contra Bayona en redes.

Pero más allá de estos casos, queda claro que nadie está a salvo. Si eres una piedra en el zapato de Noboa, te quebrarán o te desprestigiarán. Eso, de facto, es el fin del estado de derecho. La Constitución, en la práctica, ha dejado de estar vigente.

Nunca antes el ejemplo de la hacienda bananera había sido tan real. Noboa es el capataz y los quince millones de ecuatorianos somos sus trabajadores, con los que puede hacer lo que le plazca.

Esa lección es la que aún no comprende el país. Noboa es una amenaza para todos, incluso para personas poderosas como Guillermo Lasso y Fidel Egas.

Porque cuando los correístas y los indígenas hayan sido exterminados, ellos y sus bancos serán los próximos. De ahí la urgencia de la unidad.

De lo contrario el horizonte es la conversión de Ecuador en la Nicaragua de los Ortega o de los Somoza, donde nadie tenga derechos, no importa si eres de izquierda o derecha, rico o pobre, hombre o mujer.

Tres asambleístas exPachakutik que se distanciaron de ADN tras el aumento de combustibles vuelven al oficialismo

Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar

Carmen Tiupul, Manuel Choro y Cecilia Baltazar prácticamente rompieron con el oficialismo tras el retiro del subsidio a los combustibles y la violenta represión al paro de 2025. Esa postura quedó en el pasado y hoy nuevamente votan con la mayoría oficialista en casos tan polémicos como el archivo del juicio político a Inés Manzano.

Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar
Los tres legisladores que fueron expulsados de Pachakutik: Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar

La mayoría oficialista que controla la Asamblea se reforzó, pese al desgaste que sufre la imagen de Daniel Noboa. Es decir, mientras la popularidad del Gobierno decrece, el número de asambleístas que lo apoya aumenta.

¿Cómo ocurrió eso? Por el cambio de postura de tres legisladores que llegaron al puesto por Pachakutik y que hoy se identifican como independientes.

Se trata de Manuel Choro, representante de Carchi; Carmen Tiupul, de Chimborazo y segunda vicepresidenta de la Asamblea y Cecilia Baltazar, de Tungurahua y presidenta de la Comisión de Educación.

Los tres, fueron parte del grupo de 9 legisladores que alcanzaron su curul por el movimiento Pachakutik en las elecciones generales de 2025.

Pero de estos, 6 rompieron con la línea partidista y se unieron a la mayoría oficialista de ADN. Junto a Choro, Tiupul y Baltazar se sumaron los asambleístas Edmundo Cerda (Napo), José Nango (Pastaza) y Fernando Nantipia (Morono Santiago).

Con la línea partidista de oposición a Noboa solo se quedaron Dina Farinango (Pichincha), Mariana Yumbay (Bolívar) y Álex Toapanta (Cotopaxi).

Los seis díscolos actuaron de manera uniforme con ADN. Votaron a favor de todas las leyes económica urgentes que Noboa envió a la Asamblea, incluidas la Ley de Solidaridad, que permitía las incautaciones de propiedades sin sentencia judicial y la Ley de Integridad que disminuía los derechos laborales de los trabajadores del sector público.

Pero hubo un quiebre en esa relación que sucedió en septiembre de 2025 cuando el régimen de Noboa eliminó el subsidio a los combustibles, rompiendo con su promesa electoral y, de paso, violando una línea roja de sus aliados indígenas.

La situación se agravó la violenta represión al paro que desencadenó el aumento de los precios de los combustibles.

A partir de ese momento; Tiupul, Choro y Baltazar dejaron de votaron el ADN. Mientras que sus compañeros de la Amazonía (Nango, Nantipia y Cerda), sí se quedaron con el oficialismo.

Así la mayoría oficialista se debilitó, situación que se reforzó tras la derrota de Noboa en la consulta popular de noviembre de 2025.

Mayoría se debilitó hasta casi perderse

El momento más bajo para la mayoría oficialista llegó en febrero de 2026, en el segundo debate de las reformas al Cootad que Noboa envió como económico urgente.

Ese proyecto de ley ordenó a todos los gobiernos locales, excepto juntas parroquiales, invertir el 70% de sus ingresos en obra y solo el 30% en gasto corriente. Y, de paso, convirtió en gasto corriente programas culturales y sociales, que antes se consideraban inversión.

La propuesta generó una movilización masiva de los GAD porque puso en peligro gran parte de los programas sociales que ofrecen frente al abandono en este sector por parte del Gobierno.

La presión fue tan intensa que la ley se aprobó con 77 votos, el mínimo necesario. En aquella votación, Choro y Tiupul se fueron por el no. Baltazar principalizó a su suplente, Jorge Velasteguí, quien también votó no.

Tiupul, Choro y Baltazar a favor de archivar el juicio político a Manzano

Pero esa postura de oposición al régimen quedó en el pasado. Los subsidios a los combustibles siguen derogados y la represión contra el pueblo indígena se mantiene. Recientemente se dictó prisión contra Guido Perugachi, presidente de la Fenocin, por su rol en el paro del año pasado.

Pese a ello, Baltazar, Choro y Tiupul volvieron a los brazos de ADN, ahora ya como independientes porque los tres fueron expulsados de Pachakutik.

Así se evidenció el pasado 31 de julio con la votación para el archivo del juicio político contra la exministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano. Choro y Tiupul votaron con el oficialismo, es decir, ratificaron que no hubo responsabilidad política de la exfuncionaria en los casos Progen y ATM.

Baltazar no acudió a esa sesión, pero su alterno, Jorge Velasteguí, también votó con ADN. En total, 81 asambleístas exoneraron de toda culpa a Manzano.

Lo mismo ocurrió el pasado 25 de agosto en la elección de la cuarta vocal del Consejo de Administración Legislativa (CAL). ADN propuso Katherine Pacheco para que ocupe ese puesto pese a que las otras bancadas no tienen representación en esa instancia, como lo ordena la Ley Orgánica de la Función Legislativa.

Choro, Tiupul y Baltazar votaron por Pacheco, la carta de ADN. Donde sí hubo cierta discrepancia fue en la aprobación, en segundo y definitivo debate, de la ley que regula el apoyo de las FF.AA. en tareas de seguridad interna. En este tema, los tres se abstuvieron.

Pese a este distanciamiento coyuntural, los tres están votando, prácticamente en todo, con el oficialismo. Y esto ha sido clave en el fortalecimiento de la mayoría legislativa gobiernista.

Baltazar, otrora gran defensora de la Universidad Amawtay Wasi, ha puesto obstáculos para que la comisión que preside, la de Educación, fiscalice la disminución drástica de recursos que le entrega el Ejecutivo y que ha puesto en riesgo su funcionamiento.

De esta manera, los tres asambleístas, que coquetearon con la oposición, forman otra vez parte del oficialismo. La pregunta es ¿qué cambió?

Mayoría oficialista prepara sesión legislativa contra el alcalde de Quito

Xavier Ordóñez

Sacados de la contienda electoral los alcaldes de Guayaquil, Portoviejo, Cuenca y Esmeraldas; ahora ADN enfila contra Pabel Muñoz.

Xavier Ordóñez
El asambleísta de ADN, Xavier Ordóñez, lidera en el Parlamento la persecución contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.

Este miércoles 17 de junio de 2026, la Asamblea retomará la sesión 78 del Pleno, que originalmente empezó en Cuenca.

Es que el pasado 17 de marzo, el entonces presidente de la Asamblea, Niels Olsen, llevó al Parlamento a la capital azuaya. Era parte de esa campaña de desplazar al Legislativo de Quito, con el objetivo de golpear alcaldes y fortalecer la agenda territorial de Daniel Noboa.

En ese contexto, en aquella sesión de marzo, la mayoría oficialista planteó tres cambios de orden del día; todos para golpear a los alcaldes, incluido el de Cuenca.

El primero fue para conocer el “cobro de tasas municipales a través de planillas de servicios básicos”. El segundo fue para “conocer la situación laboral” de los recolectores de basura de Cuenca y el tercero fue para analizar “los informes emitidos por la Contraloría que determinan indicios de responsabilidad penal en gobiernos autónomos descentralizados”.

Aquella sesión, con los cambios de orden del día aprobados, quedó en el congelador, hasta esta semana, que la retoma la flamante presidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno.

Lo cierto es que el primer cambio de orden del día lo planteó el asambleísta de ADN, Xavier Ordóñez, punta de lanza de la persecución contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.

Él mismo ha hecho videos amenazando al burgomaestre; le aconseja que duerma con pijama. De hecho, ayer publicó otro video, con estas características, reiterando sus amenazas.

Y, por si fuera poco, el precandidato camuflado a la Alcaldía de Quito por ADN, Jorge Yunda, publicó un tuit, en el que asegura que en Calderón la tasa de recolección de basura aumentó 2.500%.

En torno a este tema girará el debate en el primer punto de la sesión de mañana: en el aumento del cobro de tasa de recolección de basura en Quito.

Es una trampa porque fue un problema ocasionado por el Gobierno. El año pasado la empresa eléctrica de Quito, por orden gubernamental, rompió su acuerdo con el Municipio para cobrar esta tasa en las planillas de luz, aun cuando por ese servicio cobraba cuatro millones de dólares anuales.

De la noche a la mañana, el Municipio de Quito se vio imposibilitado de cobrar la tasa de recolección de basura, generando una pérdida de entre 14 y 16 millones de dólares.

Frente a esta situación, la tasa pasó a cobrarse en las planillas de agua. El problema es que en la capital hay alrededor de 1,2 millones de abonados al servicio eléctrico frente a los 700.000 abonados al servicio de agua potable.

Al reducirse el universo de cobro, la tasa subió para al menos el 40% de ciudadanos. El Concejo Cantonal de Quito aprobó una ordenanza que genera un esquema de cobro similar al impuesto a la renta: mientras más agua se consume, más se paga por la tasa de recolección de basura.

El propio alcalde Muñoz reconoció errores al inicio del cobro, que ya se corrigieron. Pero generado el problema, ADN va por sangre. Y eso ayuda también a generar una cortina de humo frente a Progen y el más reciente escándalo: el viaje clandestino al Mundial por parte de Daniel Noboa.

El tercer punto también va contra el alcalde de Quito, si se toma en cuenta el más reciente video de Xavier Ordóñez, que sueña con ver preso a Muñoz.

Persecución penal por compra de trolebuses con la ONU

Pabel Muñoz y los trolebuses
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, presenta la nueva flota de trolebuses de la capital, en marzo de 2025.

El alcalde capitalino está siendo perseguido por la compra de trolebuses que hizo a través de la ONU. Ordóñez, en complicidad con la Contraloría, aseguran que en esa compra hubo robo, es decir Naciones Unidas participó en esquema de contratación corrupto. Insólito, pero todo sirve en ADN para limpiar la papeleta electoral de sus contendores.

Es probable que, en las siguientes horas vengan “actos urgentes” de la Fiscalía, gracias a «denuncias» de Ordóñez o la emisión de indicios de responsabilidad penal por parte de la Contraloría.

Eso incluiría allanamientos e, incluso, la detención del alcalde de Quito. Frente a la ola de persecución desatada contra los alcaldes, la pregunte siempre es quién será el siguiente. Y todos los ojos apuntan contra Muñoz.

El alcalde ya iniciado una defensa internacional, especialmente en el ámbito de la ONU. Que en Nueva York sepan que se está persiguiendo al alcalde de la capital de un país miembro por contratar por medio de la ONU, en un procedimiento realizado al menos 60 veces en Ecuador.

Así la sesión de este miércoles será un lodazal, repleto de mentiras y odio. Hasta violando la ley, porque la Asamblea no puede fiscalizar a los gobiernos autónomos. No importa, todo vale, con tal de no fiscalizar el latrocinio de Progen y de torcer aún más, las próximas elecciones locales.  

Se va Diana Atamaint, la última hija política del trujillato

Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.

Diana Atamaint no resistió más al frente del Consejo Nacional Electoral (CNE). Su paso por el organismo ha sido nefasto: alineamiento total con ADN llegando incluso a perjudicar la transparencia de las elecciones.

Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.
Diana Atamaint, presidenta del CNE, entrega las cartas credenciales a Daniel Noboa.

Antes de 2018, Diana Atamaint era conocida como militante de Pachakutik. De hecho, fue asambleísta por esa tienda política.

Hoy es reconocida por su servilismo a ADN, todo ha valido con tal de contentar al nuevo poder instalado en Carondelet.

Atamaint fue presidenta del CNE durante ocho años gracias a Julio César Trujillo, el anciano emperador que destruyó la institucionalidad del Estado ecuatoriano, en complicidad con Lenín Moreno.

Con esa designación, Atamaint se atornilló al cargo. Y con la llegada al poder de Daniel Noboa, esta hizo todo cuanto estaba a su alcance para complacerlo.

Nunca hizo nada ante la campaña anticipada de Noboa. Permaneció muda ante el uso de recursos públicos (bonos, cocinas de inducción y hasta mercadería incautada en la aduana).

Miró para otro lado cuando Noboa se rehusó a pedir licencia, como lo exigía la Constitución.

Por último, lideró unas elecciones gravemente cuestionadas. La oposición cantó fraude, pero ella no abrió ni una urna.

Hasta intentó convocar a una consulta para instalar una Constituyente, sin la venia de la Corte Constitucional.  Entonces se supo que su hermano es funcionario del Gobierno de Daniel Noboa. Es empleado en el consulado de Ecuador en Nueva York.

En vísperas de las elecciones locales, adelantó las mismas por una supuesta alerta meteorológica. En ese contexto, pasó a la historia del ridículo cuando dijo: adelantamos las votaciones, no las elecciones.

Su deriva gobiernista, la llevó a suspender a los movimientos Construye y Unidad Popular. Para ello fue necesaria cuatro sesiones del Pleno y el uso de un consejero totalmente alineado al Gobierno: José Merino.

La gota que derramó el vaso llegó este miércoles 10 de junio de 2026. La consejera Esthela Acero estaba con permiso de maternidad. Eso le servía para principalizar a Merino, un personaje salido de las cloacas de la política.

Acero dijo que ya había terminado su permiso materno, por lo que quería principalizarse. Atamaint se rehusó, lo que generó la protesta de los consejeros Elena Nájera y José Cabrera, este último toda una sorpresa porque siempre votaba con Atamaint.

Nájera y Cabrera dejaron sin quorum la sesión. Era notorio que Atamaint había perdido el control del CNE, ya le resultaba imposible liderar las sesiones donde se toman las decisiones más importantes.

Convertida en una figura decorativa, el Gobierno le hizo pulgar abajo, lo mismo que hace con todo aquel que se vuelve inútil.

El relevo entonces vino este jueves 11 de junio de 2026. José Cabrera fue designado presidente y Esthela Acero vicepresidenta en reemplazo de Enrique Pita.

Atamaint votó a favor de ambas designaciones, esperando que eso la revista dignidad. Pero no hay tal, la indignidad ya es parte de su esencia. Sus decisiones fueron clave en la instalación de esta narcodictadura bananera que se instaló en el país.

Gracias a sus acciones y omisiones, Noboa ha consolidado su poder que solo ha servido para infligir sufrimiento al pueblo ecuatoriano.

Olsen, el “niño bonito” obsecuente de Daniel Noboa que fingía ser moderado

Niels Olsen

Como presidente de la Asamblea, Niels Olsen, vendía la imagen de un ADN moderado. Lejos de los micrófonos se quejaba de las salidas de tono de sus colegas, pero cuando llegaban órdenes de Carondelet no dudaba. Sus supuestas líneas rojas nunca existieron.

Niels Olsen
Niels Olsen en su discurso de despedida de la presidencia de la Asamblea Nacional este lunes 8 de junio de 2026.

Niels Olsen renunció a la presidencia de la Asamblea para ser, presuntamente, candidato a alcalde de Guayaquil por el oficialismo. Su gestión duró apenas 13 meses, tiempo en el cual subyugó al Legislativo a los intereses personalísimos de Daniel Noboa y su familia.

Cada vez que podía, Olsen entraba por la puerta principal del Pleno. Caminaba por el pasillo central hasta el podio para ser ovacionado por sus colegas de ADN. Solo faltaba exclamar “ave césar”.

Es que Olsen siempre fue el “niño bonito” de ADN y de la Asamblea. Y él se creyó su propio marketing. Hay que ver su video montando un caballo, atravesando un río, a torso desnudo.

Sus primeras acciones en la Asamblea fue imponer un férreo cerrojo a la oposición. Los legisladores de la RC son filmados permanentemente por chiquillos que fungen como community managers.

Ni al pleno, ni a las barras bravas pueden acceder los asesores de los legisladores de la RC, a diferencia de los de ADN que se pasean por su casa.

El CAL y el Comité de Ética se conformaron de manera monocromática, con el silencio de Olsen. Durante los primeros meses prácticamente no daba la palabra a los asambleístas opositores.

“Se abre el debate”, decía; intervenía alguien de ADN. Luego exclamaba “se cierra el debate”. Olsen instituyó una anomalía mundial: un parlamento donde no se parlaba.

Anunció que terminaba la “vagancia” en la Asamblea, que se iba a sesionar tres veces por semana. Ni un mes duró esa promesa al darse cuenta que eso era imposible porque restaba tiempo a las comisiones para sesionar, de donde salen los informes que luego van al Pleno.

En diálogos privados, Olsen se presentaba como un “moderado”. Que las órdenes venían de arriba, justificaba. Y hasta se quejaba de algunos de sus compañeros, famosos por el insulto y la mentira.

Olsen es uno de los grandes responsables de que se hayan aprobados leyes económicas urgentes inconstitucionales, incluida la que permitió el perdón de la millonaria deuda tributaria de los Noboa. Misión cumplida y felicitaciones para él.

La caída en picada de Olsen comenzó con el debate de la inmunidad parlamentaria de Juan Andrés González, a la postre coordinador de la bancada de oposición.

González denunció el caso Porsche y ADN reaccionó con una lluvia de querellas por calumnias. Nunca se alcanzaron los votos para levantarle la inmunidad. ¿Qué hizo Olsen? Suspendió la sesión e impidió que el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, se pronuncie.

Esa atribución se la apropió y se vanaglorió de eso en un video. Que la justicia decida, advirtió.

Pero cuando llegó el turno de analizar la inmunidad parlamentaria de Diana Jácome, hizo todo lo contrario. Puso el debate en agenda y ella se salvó. Mientras que la inmunidad de Mónica Palacios no. El doble discurso y la incoherencia política demostrada con una nitidez nunca vista.

Pero la debacle se consumó al cumplirse su primer año de gestión. Olsen preparó los fastos, incluida una sesión en el Pleno, repleta de obedientes y aplausos.

Para ese momento su imagen estaba destruida y la prensa ofreció pésimas calificaciones. Lo acusó de dirigir una asamblea que no fiscaliza, obediente de Noboa y que encubre sus fechorías.

Participó en un conversatorio con periodistas y allí tuvo la audacia de decir que el caso Progen no iría al Pleno. Después rectificó.

Consumido por su vanidad y los cantos de sirena de su equipo, se atrevió a ofrecer entrevistas a medios, donde era muy claro que las frases se las había memorizado.

Hasta que llegó el encuentro con Anderson Boscán, quien le pregunta por el bloqueo del grupo parlamentario de mujeres que lideraba a Paola Cabezas.

Olsen respondió con los insultos más bajos que podía. Puro machismo, clasismo, racismo y misoginia. El repudio se esparció como pólvora en las redes.

Así que Olsen ensayó una tímida disculpa en una historia, esos videos que se extinguen a las 24 horas. Sus insultos sí quedan para la posteridad, sus disculpas no.

Cabezas le interpuso una queja y en ese trámite Olsen renunció. Su renuncia no es más que una huída hacia adelante. Será candidato a la alcaldía de Guayaquil por ADN.

Será el representante de un movimiento político que ha postrado a esa ciudad, que la ha vejado, que la ha despojado, que la humillado. Olsen ofrece su cara bonita para representar eso.

¿Su lealtad? Solo a Noboa. Olsen fue ministro de Guillermo Lasso, pero no le molesta que Noboa use el eslogan de ese gobierno para bautizar un campo de concentración o que amague con perseguir a la familia del expresidente, incluido su apreciado banco.

Así se va Olsen, él cree que es por la puerta grande, pero en realidad se va huyendo.

Diana Jácome, el cinismo hecho asambleísta

Diana Jácome

Hay que ver cómo se mueve Diana Jácome en el Pleno y en las redes. Habla desde una pureza moral que no tiene, acusa con su dedo a la oposición de corrupción, cuando ella es la principal encubridora en la Asamblea del mayor atraco que el país recuerda: el caso Progen.

Diana Jácome
La asambleísta de ADN y presidenta de la Comisión de Participación y Transparencia, Diana Jácome, durante un Pleno el pasado 16 de diciembre de 2026.

Es impresionante como frases que repite Rafael Correa, y que parecerían clichés, se vuelven realidad. Nunca había sido tan cierto el eslogan “los corruptos siempre fueron ellos”.

Le calza a la perfección a la asambleísta oficialista Diana Jácome, otrora gran defensora del gobierno de la Revolución Ciudadana.

Un audio difundido ayer por Ecuavisa demuestra una especie de colusión entre ella y la exministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, con el objetivo de controlar al proceso de fiscalización al caso Progen en la Asamblea.

Jácome es presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana y Transparencia que fiscalizaba el caso Progen. Lo lleva, luego que el CAL, dominado por el oficialismo y presidido por Niels Olsen, se lo quitara a la Comisión de Garantías Constitucionales.

Esta última mesa está integrada, en su totalidad, por legisladores de la RC. Por eso el CAL actuó.

La misma Manzano, en el audio difundido, reconoce la jugada política. La exministra se lo cuenta al entonces gerente general de CELEC, Fabián Calero. Le dice que no se preocupe, que la fiscalización será por encimita porque Jácome le ha dado garantías; ella controlaba el escenario.

Jácome es la que no les da la palabra a los asambleístas de oposición o simplemente se las quita. Nunca convocó a comparecencias a Manzano o Roberto Luque, los ministros que lideraron la contratación y pagos a Progen, aun cuando la estafa ya era pública.

La asambleísta Diana Jácome cumplió cabalmente su compromiso de encubrir. El informe que salió de su comisión no señaló responsabilidades políticas.

Y como no remitió el informe a la Presidencia de la Asamblea, como debería, sino a Fiscalía, Niels Olsen nunca lo puso en conocimiento del Pleno, máxima autoridade del legislativo.

Por cierto, el mismo CAL que llevó el caso Progen a la Comisión de Transparencia, fue el que negó el primer pedido de juicio político contra Manzano, cuando ella aún era ministra, por un supuesto problema en las firmas.

Además, el audio y los chats que revelan la asociación entre Jácome y Manzano, los tenía la Fiscalía, que lidera Carlos Alarcón.

Pese a ello no involucró en el delito a la exministra, ni mucho menos acusó de colusión a ambas políticas.

La nueva protagonista del caso Progen, Diana Jácome, es la misma que, en el Pleno, recomendó a los asambleístas de oposición que duerman en pijama y busquen celda en la Cárcel del Encuentro.

Diana Jácome, en el Pleno, recomienda a los asambleístas de oposición buscar pijama y celda en la Cárcel del Encuentro.

Pocos días después la policía asaltó la casa del alcalde Aquiles Alvarez mientras dormía, para luego llevarlo a la Cárcel del Encuentro, donde actualmente es víctima de tortura.

El CAL nunca sancionó los dichos de Jácome. La oposición la denunció por calumnias, pero la mayoría oficialista mantuvo su inmunidad parlamentario, mientras que la de Mónica Palacios se la levantaron.

Es la misma que vive insultando a Rafael Correa en redes, con un cinismo que sorprende. Es la misma que se jacta de crear una universidad en Santo Domingo, porque el gobierno de la Revolución Ciudadana supuestamente incumplió esta promesa.

Es la misma que repite en el Pleno un montón de mentiras: que el financiamiento de Venezuela, que Alex Saab, que el acuerdo con los Latin King.

En fin, el reportaje de Ecuavisa demuestra a la perfección que, en el caso de Jácome, los corruptos siempre fueron ellos.

Doble rasero en la Asamblea: inmunidad para Diana Jácome; levantamiento para Mónica Palacios

Niels Olsen, presidente de la Asamblea

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, prefirió ausentarse y no dar la cara luego de quedar como mentiroso. La inmunidad parlamentaria solo sirve para el oficialismo, mientras los legisladores de la oposición quedan a merced de la persecución judicial.

Niels Olsen, presidente de la Asamblea
Niels Olsen, presidente de la Asamblea, al ingreso a la sesión del Pleno realizada el pasado 15 de abril.

Pocas veces el país tiene la oportunidad de observar con claridad meridiana el doble rasero del oficialismo. Eso ocurrirá la tarde de este viernes 24 de abril de 2025, durante la sesión virtual del pleno de la Asamblea.

El pasado 9 de marzo, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, publicó un video. “Los ecuatorianos están cansados de ver cómo algunos usan la inmunidad parlamentaria como escudo para abusar del poder”, dijo.

Y agregó: “he decidido suspender el tratamiento del pedido para levantar la inmunidad del asambleísta Juan González y que él responda directamente a la justicia”.

González, coordinador de la bancada de RC, recibió una lluvia de querellas por calumnia por parte de asambleístas de ADN. Fue el resultado de una rueda de prensa ofrecida en diciembre pasado donde calificó el bombazo en la Bahía de Guayaquil como un autoatentado del Gobierno.

Cada querella implica que el juez a cargo pida a la Asamblea levantar la inmunidad del acusado. Cinco de estos pedidos se tramitaron sin que se consiguieron los votos para el levantamiento (101).

Cuando venía el sexto pedido, Olsen suspendió la sesión y nunca más puso el tema en el orden del día. De esa manera activó el mecanismo constitucional que establece que, si la Asamblea no se pronuncia en 30 días, se da por levantada la inmunidad automáticamente.

El video de Olsen era para justificar su arrogación de funciones porque es el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, la que debe decidir sobre la inmunidad parlamentaria.

De manera paralela, la vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno interpuso otra querella por calumnias contra la asambleísta de la RC, Mónica Palacios.

Era la respuesta a la visita que hizo Palacios a Riobamba, tierra de Mancheno, para denunciar sus nexos con Mario Godoy, el destituido presidente del Consejo de la Judicatura y supuestas intervenciones en la justicia de la provincia de Chimborazo.

Por ese entonces justo transcurría el juicio político a Godoy y Mancheno fue señalada como su gran apoyo en la Asamblea. Circuló una foto de ella en el matrimonio de Godoy.

Al mismo tiempo, en el pleno de la Asamblea, la legisladora de ADN, Diana Jácome emitía un infame discurso donde recomendaba a las autoridades de la RC dormir en pijama y buscar celda en la cárcel del encuentro.

A la semana siguiente, la Policía allanó la casa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, mientras dormía junto a su esposa. Y actualmente guarda prisión en la cárcel del encuentro.

Juan Andrés González, a nombre de la RC, interpuso una demanda contra Jácome y se presentó una queja en el CAL, controlado por ADN.

El CAL salvó a Jácome, pero ya llegó el pedido judicial para levantar la inmunidad de ella, al igual que el de Mónica Palacios.

La Asamblea tiene hasta esta semana para tramitar ambos pedidos, sino se levanta la inmunidad automáticamente.

Tomando en cuenta las declaraciones de Olsen, lo lógico era pensar que no se tramitaría ninguno, ni la de Palacios, ni la de Jácome. Pues no será así.

Olsen está desaparecido y Mancheno es la presidenta encargada. Ella convocó al pleno para tratar únicamente el pedido de Jácome, pero no el de Palacios.

Como no hay los 101 votos necesarios, se da por descontado que Jácome seguirá con su inmunidad. No así Palacios, cuyo pedido no se tramitará. Y como se necesitan al menos 48 horas para convocar al Pleno, ya se da por descontado que su inmunidad queda levantada.

El doble rasero y la canallada como forma de hacer política. Olsen huye y deja, nada más y nada menos, que la acusadora de Palacios al frente de la Asamblea.

Olsen así demuestra que no es el ADN moderado, que está dispuesto a cometer las más burdas acciones si se lo piden. No es presidente de la Asamblea, es simplemente un peón más de Daniel Noboa.

No tiene líneas rojas, su obediencia está por encima de sus principios. Y eso significa que está dispuesto a violarlo todo con tal de contentar a su jefe.