Carmen Tiupul, Manuel Choro y Cecilia Baltazar prácticamente rompieron con el oficialismo tras el retiro del subsidio a los combustibles y la violenta represión al paro de 2025. Esa postura quedó en el pasado y hoy nuevamente votan con la mayoría oficialista en casos tan polémicos como el archivo del juicio político a Inés Manzano.

La mayoría oficialista que controla la Asamblea se reforzó, pese al desgaste que sufre la imagen de Daniel Noboa. Es decir, mientras la popularidad del Gobierno decrece, el número de asambleístas que lo apoya aumenta.
¿Cómo ocurrió eso? Por el cambio de postura de tres legisladores que llegaron al puesto por Pachakutik y que hoy se identifican como independientes.
Se trata de Manuel Choro, representante de Carchi; Carmen Tiupul, de Chimborazo y segunda vicepresidenta de la Asamblea y Cecilia Baltazar, de Tungurahua y presidenta de la Comisión de Educación.
Los tres, fueron parte del grupo de 9 legisladores que alcanzaron su curul por el movimiento Pachakutik en las elecciones generales de 2025.
Pero de estos, 6 rompieron con la línea partidista y se unieron a la mayoría oficialista de ADN. Junto a Choro, Tiupul y Baltazar se sumaron los asambleístas Edmundo Cerda (Napo), José Nango (Pastaza) y Fernando Nantipia (Morono Santiago).
Con la línea partidista de oposición a Noboa solo se quedaron Dina Farinango (Pichincha), Mariana Yumbay (Bolívar) y Álex Toapanta (Cotopaxi).
Los seis díscolos actuaron de manera uniforme con ADN. Votaron a favor de todas las leyes económica urgentes que Noboa envió a la Asamblea, incluidas la Ley de Solidaridad, que permitía las incautaciones de propiedades sin sentencia judicial y la Ley de Integridad que disminuía los derechos laborales de los trabajadores del sector público.
Pero hubo un quiebre en esa relación que sucedió en septiembre de 2025 cuando el régimen de Noboa eliminó el subsidio a los combustibles, rompiendo con su promesa electoral y, de paso, violando una línea roja de sus aliados indígenas.
La situación se agravó la violenta represión al paro que desencadenó el aumento de los precios de los combustibles.
A partir de ese momento; Tiupul, Choro y Baltazar dejaron de votaron el ADN. Mientras que sus compañeros de la Amazonía (Nango, Nantipia y Cerda), sí se quedaron con el oficialismo.
Así la mayoría oficialista se debilitó, situación que se reforzó tras la derrota de Noboa en la consulta popular de noviembre de 2025.
Mayoría se debilitó hasta casi perderse
El momento más bajo para la mayoría oficialista llegó en febrero de 2026, en el segundo debate de las reformas al Cootad que Noboa envió como económico urgente.
Ese proyecto de ley ordenó a todos los gobiernos locales, excepto juntas parroquiales, invertir el 70% de sus ingresos en obra y solo el 30% en gasto corriente. Y, de paso, convirtió en gasto corriente programas culturales y sociales, que antes se consideraban inversión.
La propuesta generó una movilización masiva de los GAD porque puso en peligro gran parte de los programas sociales que ofrecen frente al abandono en este sector por parte del Gobierno.
La presión fue tan intensa que la ley se aprobó con 77 votos, el mínimo necesario. En aquella votación, Choro y Tiupul se fueron por el no. Baltazar principalizó a su suplente, Jorge Velasteguí, quien también votó no.
Tiupul, Choro y Baltazar a favor de archivar el juicio político a Manzano
Pero esa postura de oposición al régimen quedó en el pasado. Los subsidios a los combustibles siguen derogados y la represión contra el pueblo indígena se mantiene. Recientemente se dictó prisión contra Guido Perugachi, presidente de la Fenocin, por su rol en el paro del año pasado.
Pese a ello, Baltazar, Choro y Tiupul volvieron a los brazos de ADN, ahora ya como independientes porque los tres fueron expulsados de Pachakutik.
Así se evidenció el pasado 31 de julio con la votación para el archivo del juicio político contra la exministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano. Choro y Tiupul votaron con el oficialismo, es decir, ratificaron que no hubo responsabilidad política de la exfuncionaria en los casos Progen y ATM.
Baltazar no acudió a esa sesión, pero su alterno, Jorge Velasteguí, también votó con ADN. En total, 81 asambleístas exoneraron de toda culpa a Manzano.
Lo mismo ocurrió el pasado 25 de agosto en la elección de la cuarta vocal del Consejo de Administración Legislativa (CAL). ADN propuso Katherine Pacheco para que ocupe ese puesto pese a que las otras bancadas no tienen representación en esa instancia, como lo ordena la Ley Orgánica de la Función Legislativa.
Choro, Tiupul y Baltazar votaron por Pacheco, la carta de ADN. Donde sí hubo cierta discrepancia fue en la aprobación, en segundo y definitivo debate, de la ley que regula el apoyo de las FF.AA. en tareas de seguridad interna. En este tema, los tres se abstuvieron.
Pese a este distanciamiento coyuntural, los tres están votando, prácticamente en todo, con el oficialismo. Y esto ha sido clave en el fortalecimiento de la mayoría legislativa gobiernista.
Baltazar, otrora gran defensora de la Universidad Amawtay Wasi, ha puesto obstáculos para que la comisión que preside, la de Educación, fiscalice la disminución drástica de recursos que le entrega el Ejecutivo y que ha puesto en riesgo su funcionamiento.
De esta manera, los tres asambleístas, que coquetearon con la oposición, forman otra vez parte del oficialismo. La pregunta es ¿qué cambió?
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