Los casos de Bayona, Roche y Yúnez evidencia que la persecución se amplía

Gisela Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez.

Durante años, buena parte de la sociedad ecuatoriana permaneció tranquila ante la campaña de persecución desatada contra el correísmo. Ahora, Noboa usa ese mismo aparato para destruir a todo aquel que se le oponga, hasta personas vinculadas a la derecha.

Gisela Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez.
Gisella Bayona, Andrés Roche y Juan José Yúnez, las más recientes víctimas de la persecución de Daniel Noboa.

El estrangulamiento de la sociedad civil ecuatoriana avanza a pasos agigantados gracias a que las pocas instituciones que quedan en el país se hacen a un lado.

Ya no es solo contra los correístas o los indígenas, la campaña ahora abarca a empresarios, periodistas de medios hegemónicos y al candidato a alcalde de Guayaquil del PSC, Andrés Roche.

El propio Roche confirmó el rumor. Luego de recibir una advertencia por parte de un emisario del Gobierno para que cambie el discurso de su campaña, vino la retaliación.

Roche se negó a cumplir los dictámenes de ADN. La consecuencia fue el bloqueo de las cuentas bancarias de él, sus hijos, sus hermanos, sus empresas y los representantes legales de las mismas.

Nadie notificó nada. Los afectados se enteraron cuando no pudieron hacer transferencias. El banco ni siquiera informa quién dio la orden del bloqueo. La gente supone que vino de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE), la entidad que debería combatir el lavado de activos y que maneja el todopoderoso Julio Neira. El mismo que Oswaldo Hurtado calificó de “vicepresidente”.

Semejante medida puede quebrar a cualquier empresa. Roche dijo que tiene dificultades para acceder a efectivo y que sus empresas buscan préstamos emergentes utilizando los fondos congelados como garantía.

¿Pero en qué condiciones puede un candidato hacer campaña sino tiene acceso a recursos financieros? Y no se trata de cualquier candidato. Es el representante del partido que controló el municipio de Guayaquil durante 30 años, además de reconocido empresario de la ciudad.

Lo mismo le pasó a Juan José Yúnez, alcalde de Samborondón, militante del PSC y empresario. Él no ha hecho ninguna denuncia pública, pero Roche informó que el congelamiento también lo afectó a él.

Es una medida que en el pasado se aplicó a Washington Andrade, el abogado que estaba impulsando la revocatoria del mandato de Daniel Noboa. También la sufrieron dirigentes indígenas y autoridades locales de Imbabura.

El mensaje es claro: cualquier ecuatoriano, de la noche a la mañana, puede sufrir el congelamiento de sus cuentas bancarias, sin explicación alguna.

Una medida que debería ser utilizada para combatir el narcotráfico y el lavado de activos se usa para perseguir a cualquiera, para quebrarlo económicamente. Nadie está a salvo. Por cierto; los bancos mudos, totalmente sometidos.

Más persecución; menos periodismo

A la persecución de Roche y Yúnez, se suma otro caso, el de Gisela Bayona. Con ella elm hostigamiento fue de otra forma.

La periodista sufrió una campaña de desprestigio en la que participaron todos los medios adictos a Carondelet y los “influencers”. La acusaron a ella y su esposo de denunciar la crisis de la salud pública porque tienen intereses económicos en el sector.

Tras cinco días de acoso, Bayona no resistió. Renunció a los espacios informativos que dirigía y al periodismo. Todo ante el silencio de buena parte de la sociedad ecuatoriana.

Bayona hizo lo que cualquiera en una situación así: pensar en su familia. Porque su esposo es el verdadero blanco del Gobierno, lo atacan a él para callarla a ella.

¿Noboa participó en esta campaña de derribo? Por supuesto, fue él, el pasado viernes, quien dijo, sin nombrarla, que había periodistas que hacen denuncias porque tienen intereses económicos.

Luego de su declaración se desató el infierno contra Bayona en redes.

Pero más allá de estos casos, queda claro que nadie está a salvo. Si eres una piedra en el zapato de Noboa, te quebrarán o te desprestigiarán. Eso, de facto, es el fin del estado de derecho. La Constitución, en la práctica, ha dejado de estar vigente.

Nunca antes el ejemplo de la hacienda bananera había sido tan real. Noboa es el capataz y los quince millones de ecuatorianos somos sus trabajadores, con los que puede hacer lo que le plazca.

Esa lección es la que aún no comprende el país. Noboa es una amenaza para todos, incluso para personas poderosas como Guillermo Lasso y Fidel Egas.

Porque cuando los correístas y los indígenas hayan sido exterminados, ellos y sus bancos serán los próximos. De ahí la urgencia de la unidad.

De lo contrario el horizonte es la conversión de Ecuador en la Nicaragua de los Ortega o de los Somoza, donde nadie tenga derechos, no importa si eres de izquierda o derecha, rico o pobre, hombre o mujer.

Tres asambleístas exPachakutik que se distanciaron de ADN tras el aumento de combustibles vuelven al oficialismo

Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar

Carmen Tiupul, Manuel Choro y Cecilia Baltazar prácticamente rompieron con el oficialismo tras el retiro del subsidio a los combustibles y la violenta represión al paro de 2025. Esa postura quedó en el pasado y hoy nuevamente votan con la mayoría oficialista en casos tan polémicos como el archivo del juicio político a Inés Manzano.

Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar
Los tres legisladores que fueron expulsados de Pachakutik: Carmen Tiupul, Manuel Choro, y Cecilia Baltazar

La mayoría oficialista que controla la Asamblea se reforzó, pese al desgaste que sufre la imagen de Daniel Noboa. Es decir, mientras la popularidad del Gobierno decrece, el número de asambleístas que lo apoya aumenta.

¿Cómo ocurrió eso? Por el cambio de postura de tres legisladores que llegaron al puesto por Pachakutik y que hoy se identifican como independientes.

Se trata de Manuel Choro, representante de Carchi; Carmen Tiupul, de Chimborazo y segunda vicepresidenta de la Asamblea y Cecilia Baltazar, de Tungurahua y presidenta de la Comisión de Educación.

Los tres, fueron parte del grupo de 9 legisladores que alcanzaron su curul por el movimiento Pachakutik en las elecciones generales de 2025.

Pero de estos, 6 rompieron con la línea partidista y se unieron a la mayoría oficialista de ADN. Junto a Choro, Tiupul y Baltazar se sumaron los asambleístas Edmundo Cerda (Napo), José Nango (Pastaza) y Fernando Nantipia (Morono Santiago).

Con la línea partidista de oposición a Noboa solo se quedaron Dina Farinango (Pichincha), Mariana Yumbay (Bolívar) y Álex Toapanta (Cotopaxi).

Los seis díscolos actuaron de manera uniforme con ADN. Votaron a favor de todas las leyes económica urgentes que Noboa envió a la Asamblea, incluidas la Ley de Solidaridad, que permitía las incautaciones de propiedades sin sentencia judicial y la Ley de Integridad que disminuía los derechos laborales de los trabajadores del sector público.

Pero hubo un quiebre en esa relación que sucedió en septiembre de 2025 cuando el régimen de Noboa eliminó el subsidio a los combustibles, rompiendo con su promesa electoral y, de paso, violando una línea roja de sus aliados indígenas.

La situación se agravó la violenta represión al paro que desencadenó el aumento de los precios de los combustibles.

A partir de ese momento; Tiupul, Choro y Baltazar dejaron de votaron el ADN. Mientras que sus compañeros de la Amazonía (Nango, Nantipia y Cerda), sí se quedaron con el oficialismo.

Así la mayoría oficialista se debilitó, situación que se reforzó tras la derrota de Noboa en la consulta popular de noviembre de 2025.

Mayoría se debilitó hasta casi perderse

El momento más bajo para la mayoría oficialista llegó en febrero de 2026, en el segundo debate de las reformas al Cootad que Noboa envió como económico urgente.

Ese proyecto de ley ordenó a todos los gobiernos locales, excepto juntas parroquiales, invertir el 70% de sus ingresos en obra y solo el 30% en gasto corriente. Y, de paso, convirtió en gasto corriente programas culturales y sociales, que antes se consideraban inversión.

La propuesta generó una movilización masiva de los GAD porque puso en peligro gran parte de los programas sociales que ofrecen frente al abandono en este sector por parte del Gobierno.

La presión fue tan intensa que la ley se aprobó con 77 votos, el mínimo necesario. En aquella votación, Choro y Tiupul se fueron por el no. Baltazar principalizó a su suplente, Jorge Velasteguí, quien también votó no.

Tiupul, Choro y Baltazar a favor de archivar el juicio político a Manzano

Pero esa postura de oposición al régimen quedó en el pasado. Los subsidios a los combustibles siguen derogados y la represión contra el pueblo indígena se mantiene. Recientemente se dictó prisión contra Guido Perugachi, presidente de la Fenocin, por su rol en el paro del año pasado.

Pese a ello, Baltazar, Choro y Tiupul volvieron a los brazos de ADN, ahora ya como independientes porque los tres fueron expulsados de Pachakutik.

Así se evidenció el pasado 31 de julio con la votación para el archivo del juicio político contra la exministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano. Choro y Tiupul votaron con el oficialismo, es decir, ratificaron que no hubo responsabilidad política de la exfuncionaria en los casos Progen y ATM.

Baltazar no acudió a esa sesión, pero su alterno, Jorge Velasteguí, también votó con ADN. En total, 81 asambleístas exoneraron de toda culpa a Manzano.

Lo mismo ocurrió el pasado 25 de agosto en la elección de la cuarta vocal del Consejo de Administración Legislativa (CAL). ADN propuso Katherine Pacheco para que ocupe ese puesto pese a que las otras bancadas no tienen representación en esa instancia, como lo ordena la Ley Orgánica de la Función Legislativa.

Choro, Tiupul y Baltazar votaron por Pacheco, la carta de ADN. Donde sí hubo cierta discrepancia fue en la aprobación, en segundo y definitivo debate, de la ley que regula el apoyo de las FF.AA. en tareas de seguridad interna. En este tema, los tres se abstuvieron.

Pese a este distanciamiento coyuntural, los tres están votando, prácticamente en todo, con el oficialismo. Y esto ha sido clave en el fortalecimiento de la mayoría legislativa gobiernista.

Baltazar, otrora gran defensora de la Universidad Amawtay Wasi, ha puesto obstáculos para que la comisión que preside, la de Educación, fiscalice la disminución drástica de recursos que le entrega el Ejecutivo y que ha puesto en riesgo su funcionamiento.

De esta manera, los tres asambleístas, que coquetearon con la oposición, forman otra vez parte del oficialismo. La pregunta es ¿qué cambió?

Diana Jácome utiliza el Pleno para defenderse ante notitia criminis presentada por la RC

Diana Jácome

La presidenta encargada de la Asamblea, Mishel Mancheno, permitió que Jácome hable de temas ajenos al debate parlamentario, sin que se produzcan interrupciones. Cuando algún asambleísta de la oposición ha hecho algo similar, inmediatamente le cierran el micrófono.

Diana Jácome
La asambleísta de ADN, Diana Jácome, durante su intervención en el Pleno, realizado en Samborondón este 10 de marzo de 2026.

Luego de impedir que la Asamblea se pronuncie y con ello levantar la inmunidad parlamentaria del coordinador de la bancada legislativa de la RC, Juan Andrés González, el presidente del Legislativo, Niels Olsen, desapareció.

En su reemplazo quedó la vicepresidenta Mishel Mancheno, quien condujo la sesión que se realizó esta mañana en Samborondón y no en Guayaquil, como falsamente asegura el oficialismo.

En ese contexto, Mancheno permitió que su colega, Diana Jácome, utilice el Pleno de la Asamblea Nacional para defender sus los problemas que enfrenta por lanzar amenazas.

Es que, antes de instalarse el Pleno, la bancada de la RC ofreció una rueda de prensa. La asambleísta Jahiren Noriega anunció la presentación de una notitia criminis en la Fiscalía contra Jácome.

La razón es por la amenaza que expresó el pasado 5 de febrero, en otra sesión del Pleno. Allí recomendó a los legisladores de oposición comprar buenas pijamas y escoger una celda en la Cárcel del Encuentro.

Pocos días después, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez fue allanado de madrugada, mientras dormía, apresado y trasladado a la Cárcel del Encuentro.

No es que Jácome sea vidente, es que claramente, sabía de los planes del régimen de Daniel Noboa contra la democracia ecuatoriana.

En Samborondón, la Asamblea abordó en primer debate el proyecto de Ley Orgánica de Extradición. Las reglas indican que los asambleístas solo pueden hablar, durante sus intervenciones, de los temas que constan en el orden del día. Eso, por ejemplo, ha servido a Olsen para que interrumpa o corte micrófonos.

Esas reglas no son para Jácome. Ella habló todo cuanto quiso, sin interrupciones. Dijo que no tiene miedo al Diablo, que Dios la puso en la Asamblea, que trabaja desde los 15 años, que Daniel Noboa es un gran presidente, que enfrentará la denuncia y, por supuesto, lanzó epítetos contra la oposición.

Luego de la intervención de Jácome, Mancheno suspendió la sesión sin permitir réplica alguna a la bancada de la RC.

Lo cierto es que el paso adelante dado por Olsen en cuanto a la inmunidad de González y la arbitrariedad cometidas por Mancheno y Jácome evidencian que la Asamblea se mete de lleno en la política de silenciamiento y persecución dispuestas por Carondelet.

Niels Olsen deja sin inmunidad parlamentaria a Juan Andrés González

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, suspendió la sesión del pleno de este jueves 5 de marzo que iba a tratar el levantamiento de la inmunidad de González, acusado de calumnias por la bancada legislativa de ADN. El Legislativo debía pronunciarse hasta el sábado, de lo contrario se da por levantada la inmunidad del coordinador del bloque de la RC.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen.
El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, durante la sesión del pleno en la que se intentó destituir a Juan Andrés González, coordinador de la bancada legislativa de RC.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, que se esfuerza todos los días por darle un aura institucional a su cargo y que discrepa, casa adentro, con la barra brava de ADN, se metió de lleno en la campaña de persecución y silenciamiento que lleva adelante el oficialismo.

Este jueves 5 de marzo de 2025, se convocó, de manera virtual, al Pleno de la Asamblea Nacional para abordar tres puntos: el pedido de disculpas de la exlegisladora morenista, Norma Vallejo y el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de Mónica Palacios por una demanda de calumnias por parte de Mishel Mancheno, primera vicepresidenta del Parlamento.

El tercer punto era para analizar el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de Juan Andrés González, coordinador de la bancada legislativa de la RC.

A mediados de diciembre pasado, el asambleísta opositor ofreció una rueda de prensa sobre el caso Porsche, una trama delincuencial que ubica a un vehículo de Industrial Molinera en la vivienda del principal sospechoso de colocar una bomba en la Bahía de Guayaquil.

González, que abanderó ese caso, calificó como autoatentado el bombazo y responsabilizó directamente al presidente Daniel Noboa.

Esa declaración le valió una lluvia de demandas por calumnias. Él dice que son 68 querellas, una por cada asambleísta de ADN.

Eso significa que cada demanda requiere el levantamiento de inmunidad parlamentaria por parte de la Asamblea. Para ello se necesita mayoría calificada, es decir, 101 votos. Sin la RC, ese número es imposible de alcanzar.

Así, el pasado 5 de febrero, el Pleno se reunió, también de manera virtual para analizar cinco pedidos de levantamiento de la inmunidad de González.

Como era de esperarse no se alcanzaron los votos. De hecho, una votación de las cinco, contó, sorpresivamente con la abstención de los asambleístas de ADN, Esteban Torres y Rosie Torres.

Cada demanda cuenta con sus propios tiempos, dependiendo de cuando se haya presentado. Una vez que el juez remite el expediente a la Asamblea para solicitar el levantamiento de la inmunidad, el Pleno debe pronunciarse en máximo 30 días. Si no lo hace, se considera levantada la inmunidad.

La sexta demanda y el respectivo levantamiento de la inmunidad tenían que tratarse ayer. Pero Olsen, luego de votada el tema referente a Mónica Palacios, suspendió la sesión.

En esta sexta demanda contra González, como informa El Universo, el plazo para que la Asamblea se pronuncie vence el sábado. Solo Niels Olsen puede convocar al Pleno y es él quien decide el orden del día.

Una convocatoria a la sesión del pleno requiere 48 horas de antelación. Por lo que ya no es posible un pronunciamiento del Legislativo antes del sábado. Eso significa que no habrá pronunciamiento oficial y, por ende, queda levantada la inmunidad de González.

Olsen se prestó para una jugarreta que viola la voluntad del Pleno, máxima autoridad de la Asamblea.

Durante cinco ocasiones la Asamblea dijo no al levantamiento de la inmunidad. Y no solo fueron votos de la RC; en esta postura también estuvo el PSC, Pachakutik, parte de los expulsados de esta tienda política e independientes.

Como se sabía que nunca se iba a alcanzar los 101 votos, Olsen prefirió ponerle una mordaza a la institución que él representa y lidera. Violó la voluntad de la mayoría con trampas y eso se llama fraude democrático.

En la víspera, ADN, intentó destituir a González al presentar una acusación contra él por supuesto cobro de diezmos que más bien era chismografía. La acusación la presentó Ana Belén Tapia, de ADN, pero en este caso tampoco se consiguieron los 101 votos necesarios.

González se ha convertido en una bestia negra para el oficialismo. Sus denuncias del caso Porsche irritaron a la familia presidencial. Y ante eso, Olsen no pudo resistir, bajó la cabeza y ensució su nombre.

Bancada legislativa de ADN da nuevas muestras de división

Ana Belén Tapia

Otra vez el oficialismo votó dividido; en esta ocasión el disidente fue Andrés Guschmer. Mientras que los aliados tradicionales de ADN se abstuvieron en la votación que pretendía destituir al coordinador de la bancada de la RC.

Ana Belén Tapia
La legisladora Ana Belén Tapia no consiguió los votos de sus compañeros para lograr la destitución del coordinador de la bancada de la RC, Juan Andrés González.

Una vez apresado el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, el oficialismo tiene una nueva bestia negra. Se trata del asambleísta Juan Andrés González, quien además es coordinador de la bancada legislativa de la RC.

El motivo del odio surge por la denuncia que hiciera González del caso Porsche, acusando directamente al gobierno de provocar un autoatentado en la bahía de Guayaquil, el año pasado.

Esa declaración le valió una catarata de demandas por calumnias de parte de todos los asambleístas de ADN. Por si fuera poco, la asambleísta Ana Belén Tapia, que siempre hace gala del odio en el Pleno, lo acusó de cobrar diezmos.

El caso recayó en el Comité de Ética, integrado por tres asambleístas del oficialismo. Así que el informe que fue al pleno recomendó su destitución. Eso fue lo que se debatió este martes 3 de marzo de 2025.

Más de dos horas de lectura de un informe que más bien parecía un chismógrafo. Un documento oficial repleto de versiones de un exasesor, resentido por el despido, mostrando conversaciones privadas entre él y González.

Luego de ese bodrio, vino la votación y la sorpresa. La destitución requería 101 votos y el oficialismo solo alcanzó 69 votos, menos incluso que la mayoría de 77 con las que aprueban leyes.

Más sorprendente aún fue la postura del asambleísta de ADN, Andrés Guschmer, que se abstuvo, es decir, no apoyó la moción de su coidearia, Ana Belén Tapia.

Encima el oficialismo no contó con aliados tradicionales como los independientes Pablo Jurado y Cristian Benavides, que suelen votar junto al oficialismo. Ellos, ahora, se abstuvieron.

Quienes también se abstuvieron fueron los exRC, David Arias y Carlos Vargas. Mientras que el otro exRC, Sergio Peña, principalizó a su alterna, Damaris Cáceres, que se mantiene en las filas de la RC por lo que votó en contra.

Los PSC también se abstuvieron. De esta manera, la bancada de ADN sigue dando muestras de debilidad y división. La semana pasada el alterno de Camila León, Paco Cepeda, se rehusó a votar por la Ley de Minería. Eso le valió la expulsión de la tienda política.

Crisis en la bancada legislativa de ADN

Bancada de ADN en Samborondón

A inicios de mes, los asambleístas de ADN, Rosie Torres y Esteban Torres se rehusaron a votar junto con sus compañeros en el levantamiento de la inmunidad a su colega Juan Andrés González. Ayer, Camila León tampoco quiso seguir la disciplina partidista por lo que principalizó a su suplente, quien se abstuvo en la votación de la Ley Minera.

Bancada de ADN en Samborondón
Miembros de la bancada legislativa de ADN, durante la sesión de la Asamblea realizada en Samborondón, Guayas, el 25 de febrero de 2025.

El cisma que generó en la bancada de ADN el juicio político a Mario Godoy se agudiza, alimentado por la agenda legislativa que les imponen desde Carondelet.

Primero fue la partición del bloque en dos bandos, uno liderado por la vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno y otro por la coordinadora de la bancada, Valentina Centeno. La división era en torno a salvar o no Godoy. La última tesis se impuso y Centeno se hizo con el control del grupo parlamentario.

Luego vino la revuelta de “Los Torres”. Se trata de los legisladores Esteban Torres (Tungurahua) y Rosie Torres (Los Ríos). Aunque comparten el mismo apellido, no son parientes.

Lo que sí es cierto es que se sientan uno a lado del otro en el hemiciclo, lo que les ha permitido desarrollar una amistad. A Esteban, por ejemplo, le molestó que ADN haya dejado sola a Rosie Torres tras ser involucrada en el escándalo de las “muñecas de la mafia”.

Los ataques en redes y ciertos medios de comunicación significaron que Rosie Torres se ausente una semana de la Asamblea. Y durante ese tiempo ni un comunicado institucional de respaldo a ella por parte de sus compañeros.

Con ese malestar a cuestas, el pasado 9 de febrero de 2026, durante la sesión del Pleno para levantar la inmunidad parlamentaria al coordinador de la bancada de RC, Juan Andrés González, los Torres enviaron una clara señal.

Aquel día se produjeron cinco votaciones sobre lo mismo: levantar la inmunidad a González. Era claro que no había los 101 votos para lograr ese objetivo, así que las votaciones fueron mero trámite.

En ese contexto, en la tercera votación, Rosie Torres y Esteban Torres se abstuvieron. Mientras el resto de sus compañeros votaron a favor.

La votación dividida de ADN solo se mostró en una de las cinco que se realizaron un día. Claramente se trataba de una señal, probablemente para la interna del oficialismo. Porque la bancada gobiernista, ni su coordinadora, ni la ministra de Gobierno reaccionaron. Silencio total.

Lo contrario ocurrió ayer, durante la sesión de la Asamblea en Samborondón (Guayas) para aprobar la Ley Minera, un asunto especialmente controversial en Azuay.

Por eso los asambleístas de esa provincia estaban en la mira. Tres son de RC, que ya habían adelantado su negativa y tres de ADN. De estos últimos, Anthony Becerra fue quien propuso la moción para aprobar la norma y Adrián Castro intervino para asegurae que la ley no perjudica en nada a la naturaleza.

La tercera era Camila León, que además es presidenta de la Comisión de Biodiversidad. Es la misma que protagoniza dos videos virales. Uno cuando huye de los periodistas cuencanos que le consultaban sobre el proyecto minero en Quimsacocha y el segundo cuando la legisladora de RC, Verónica Iñiguez le espeta en plena sesión de la comisión: usted cree que el agua viene del grifo, pero viene de la montaña.

León no quiso volver a generar el repudio de su tierra, así que principalizó a su alterno, un joven llamado Paco Cepeda.

Al momento de la votación, Cepeda se abstuvo pese a las insoportables presiones de las asambleístas de ADN, Inés Alarcón y Yadira Bayas. Hay un video que registra la resistencia numantina del suplente.

ADN logró aprobar gracias a los tránsfugas de la RC, Pachakutik y PSC. Sin embargo, expulsó de sus filas a Cepeda, advirtió que nunca más será principalizado (clarísimo mensaje para León) y le pidió la renuncia.

Primera vez que una diferencia a la interna de ADN se ventila públicamente. Y es que cada votación trascendental le cuesta cada vez más al oficialismo.

La votación de la Ley de los GAD fue con las justas (77 votos) y la Ley Minera igual, pero con la salvedad de que se aprobó mochada tras una revuelta de los exPK de la Amazonía y le costó una expulsión de sus propias filas.

Dificiles horas vive la bancada de ADN. Ni siquiera tener a una exasambleísta de esa bancada, Nathalie Morillo, ha servido para apaciguar las diferencias, todo lo contrario, cada día se profundizan más y hasta de manera pública.

Así va la pugna al interior de la bancada de ADN: Valentina Centeno 1; Mishel Mancheno 0

Respaldo a Valentina Centeno

Valentina Centeno fue ungida, otra vez, como jefa de bancada de ADN y arropada por la plana mayor del Gobierno. Mientras que a Mancheno no le ha quedado más que bajar el perfil. De fondo está el juicio político a Mario Godoy que ha fracturado al oficialismo.

Respaldo a Valentina Centeno
De izquierda a derecha: John Reimberg, ministro del Interior; María José Pinto, vicepresidenta de la República; Valentina Centeno, jefa de bancada de ADN y Geovanny Bravo, secretario de la Asamblea Nacional.

Primero fue la derrota en la consulta popular del pasado noviembre y ahora ADN, específicamente su bancada legislativa, enfrenta una pugna a la interna.

La génesis del conflicto es el juicio político a Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura. El tiempo que le dieron a Godoy, fue utilizado por la bancada de la Revolución Ciudadana que presentó un juicio político contra el titular de la Judicatura.

Así ADN es víctima de su propia estrategia parlamentaria. Sí, porque a lo largo de esta legislatura, ha propuesto votaciones sobre Maduro, apoyo a las FF.AA., saludo a la detención de algún mafioso, entre otros.

Eso, desde su perspectiva, ponía en entredicho a la RC. Si votaba en contra de ellos, entonces estaban con la delincuencia.

Esa encerrona se aplica ahora a ADN. Si salva a Godoy, como lo hicieron antes con los ministros de Defensa, Energía y Salud, entonces su relato de supuesta lucha contra la criminalidad y el narco se viene abajo.

Ante ese dilema, la bancada oficialista se partió. El grupo que quiere salvar a Godoy está liderado por Mishel Mancheno, primera vicepresidenta de la Asamblea y coordinadora del bloque.

Ella asumió este último cargo cuando Valentina Centeno anunció su retiro provisional, de un año, para realizar estudios en el extranjero. Nadie se creyó esa treta, pero nunca se esclarecieron las verdaderas causas de su salida, la cual coincidió con la declaratoria de inconstitucionalidad de dos leyes económicas urgentes en las que ella fue ponente.

A Mancheno se la considera muy cercana a Godoy. Una foto de ella en el matrimonio del presidente del Consejo de la Judicatura se regó como pólvora en las redes.

La indignación ciudadana, especialmente mediática y de buena parte de la derecha, fue tal que Mancheno no pudo sostener a Godoy. El CAL dio paso al juicio político gracias una moción de ella.

El regreso de Valentina Centeno

La vicepresidenta quedó debilitada, lo cual fue aprovechado por Centeno para volver por la puerta grande sin que se cumpla el año que supuestamente necesitaba para culminar sus estudios.

El pasado viernes 16 de enero se desarrolló en Carondelet una reunión del gabinete y de la bancada oficialista, aprovechando la visita de dos días de Daniel Noboa a Ecuador.

De esa cita, Centeno salió ungida, otra vez, como jefa de la bancada legislativa de ADN. Un día antes, ella y un puñado de sus coidearios estuvieron en la sesión de la Comisión de Fiscalización que dio paso al juicio político a Godoy. Mancheno, por supuesto, no.

Valentina Centeno y asambleístas de ADN
La asambleísta Valentina Centeno durante la sesión de la Comisión de Fiscalización que dio trámite al juicio político a Mario Godoy.

La coronación pública ocurrió el pasado 21 de enero en la Asamblea. Hasta este lugar llegó medio gabinete ministerial, incluida la vicepresidente María José Pinto y el ministro del Interior, John Reimberg.

Ante ellos, Centeno presentó un proyecto de ley para sancionar el reclutamiento de menores de edad en bandas delictivas.

Mancheno baja el perfil

Mientras Centeno era arropada por la plana mayor de ADN, Mancheno bajaba el perfil. Olsen estuvo ausente la semana pasada y parte de esta, pero ella no dirigió las sesiones del pleno.

Esa tarea se la dejaron a Sade Fritschi y hasta Carmen Tiupul, segunda vicepresidenta y otrora militante de Pachakutik.

Mancheno incluso presentó una demanda penal por calumnias contra la asambleísta de RC, Mónica Palacios. Algo similar hizo contra Juan Andrés González, coordinador la bancada opositora.

En este último caso, Mancheno brindó una rueda de prensa en los exteriores del Pleno para anunciar su demanda. Con Palacios no, y si el país se enteró de la querella fue por la propia demandada.

Rueda de prensa de Mishel Mancheno
Mishel Mancheno, junto a asambleístas de ADN, ofrece una rueda de prensa el pasado 14 de diciembre para anunciar acciones penales en contra de Juan Andrés González, coordinador de la bancada de RC.

Godoy en el centro de la disputa

Así, Centeno retorna por todo lo alto y Mancheno luce golpeada. No solo se trata de una disputa personal entre ambas, sino que revela un problema más estructural en ADN: el juicio a Godoy los fracturó.

Los asambleístas oficialistas están ante un dilema. O salvan a Godoy o lo dejan caer. Ellos son los dueños de su destino, porque sin sus votos el presidente de la Judicatura nunca será censurado.

¿Estarán dispuestos los asambleístas de ADN a unir su destino al de Godoy? Antes del 16 de noviembre de 2026 la respuesta a esa pregunta probablemente iba a ser afirmativa. Pero ahora, cuando el aura de invencible que tenía Noboa, se ha desvanecido, no hay nada claro.

Peor aún que muchos de ellos tienen aspiraciones en las elecciones seccionales de 2027. ¿Si defienden a Godoy, cómo dirán en sus territorios que luchan contra la delincuencia? Momentos difíciles para ser asambleísta de ADN, tienen hasta carnaval para decidir qué hacer.

ADN bloquea el juicio político al exministro de Salud, Jimmy Martin

Comisión de Fiscalización

ADN protegió a Martin, uno de los grandes responsables de la debacle de la salud pública y que de manera reiterada negó la crisis en el sector. Tan mala fue su gestión que, luego de la derrota en la consulta popular, Daniel Noboa lo destituyó. Aun así el oficialismo lo protegió.

Comisión de Fiscalización
La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo.

ADN, el partido político del presidente Daniel Noboa, se quitó la careta al proteger al exministro de Salud, Jimmy Martin, de un juicio político planteado por la Revolución Ciudadana.

Y es que Martin es uno de los grandes responsables de la debacle de la salud pública. No se trata de un invento de la oposición, sino de una desgracia que padecen cada día los enfermos y sus familiares.

Hospitales totalmente desabastecidos, sin medicinas y sin los insumos más básicos, con equipos dañados y con personal de apoyo (limpieza y seguridad) impagos durante meses.

Este infierno genera muertes silenciosas. Se acumulan casos de pacientes que mueren por falta de atención médica.

Ante este escenario, Martin tuvo la audacia, en varias ocasiones, de negar la existencia de la crisis en la salud pública. Dijo que no había paralización de servicios, pese a que cirugías no podían realizarse por las carencias.

Hasta los medios tradicionales reportaron la debacle en la salud público. Incluso, el diario español El País relató, el pasado fin de semana la crisis del sector.

Nada de esto pudo conmover a ADN. Ni siquiera el hecho de que Martin ya no era ministro. El presidente Daniel Noboa lo destituyó luego de la derrota electoral en la pasada consulta popular.

A diferencia de otros ministros, Martin no fue reciclado, sino que salió del Gobierno. Y eso envía el claro mensaje de que la gestión de Martin fue un fiasco y de que fue el responsable del fracaso oficialista.

Hasta había un antecedente. El propio Gobierno, con los primeros apagones de 2024, destituyó a la exministra de Energía, Andrea Arrobo. En este caso, ADN impulsó un juicio político en su contra cuando ya había dejado el cargo.

Ahora no, el oficialismo cerró filas en torno a Martin y se puso de espaldas a los enfermos. El bloqueo ocurrió en la Comisión de Fiscalización, presidida por Ferdinan Álvarez, alias Tilín.

Allí los asambleístas de ADN, Ferdinan Álvarez, Ana Belén Tapia, Fabiola Sanmartín, Luigi García y María Paula Villacreces, más el exPachacutik, José Nango se abstuvieron en la votación para avocar conocimiento del juicio político a Martin.

En la práctica eso significa el bloqueo del proceso. Con esa votación, el juicio no podrá seguir su trámite y quedará archivado.

ADN emitió un comunicado, para justificarse, que es una oda al cinismo. “Dar paso a un juicio político que no aporta soluciones reales solo desviaría la atención de lo urgente: enfrentar a las mafias enquistadas en el sistema sanitario”.

Es hasta gracioso porque Álvarez, el presidente de la Comisión de Fiscalización ha sido señalado por justamente pertenecer a esas mafias. Y, por otro lado, ¿cómo un proceso de fiscalización entorpece la gestión gubernamental?

Lo que en realidad le preocupaba a ADN era que el proceso iba evidenciar de forma nítida su crueldad con los enfermos, su displicencia y su real intención: desmantelar, de facto, el derecho a la salud.

Igual la votación y el comunicado los dejan desnudos frente a los enfermos y personal de la salud. Que el país siempre recuerde a los responsables y encubridores de las muertes que ocurren a diario en la salud pública.