Doble rasero en la Asamblea: inmunidad para Diana Jácome; levantamiento para Mónica Palacios

Niels Olsen, presidente de la Asamblea

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, prefirió ausentarse y no dar la cara luego de quedar como mentiroso. La inmunidad parlamentaria solo sirve para el oficialismo, mientras los legisladores de la oposición quedan a merced de la persecución judicial.

Niels Olsen, presidente de la Asamblea
Niels Olsen, presidente de la Asamblea, al ingreso a la sesión del Pleno realizada el pasado 15 de abril.

Pocas veces el país tiene la oportunidad de observar con claridad meridiana el doble rasero del oficialismo. Eso ocurrirá la tarde de este viernes 24 de abril de 2025, durante la sesión virtual del pleno de la Asamblea.

El pasado 9 de marzo, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, publicó un video. “Los ecuatorianos están cansados de ver cómo algunos usan la inmunidad parlamentaria como escudo para abusar del poder”, dijo.

Y agregó: “he decidido suspender el tratamiento del pedido para levantar la inmunidad del asambleísta Juan González y que él responda directamente a la justicia”.

González, coordinador de la bancada de RC, recibió una lluvia de querellas por calumnia por parte de asambleístas de ADN. Fue el resultado de una rueda de prensa ofrecida en diciembre pasado donde calificó el bombazo en la Bahía de Guayaquil como un autoatentado del Gobierno.

Cada querella implica que el juez a cargo pida a la Asamblea levantar la inmunidad del acusado. Cinco de estos pedidos se tramitaron sin que se consiguieron los votos para el levantamiento (101).

Cuando venía el sexto pedido, Olsen suspendió la sesión y nunca más puso el tema en el orden del día. De esa manera activó el mecanismo constitucional que establece que, si la Asamblea no se pronuncia en 30 días, se da por levantada la inmunidad automáticamente.

El video de Olsen era para justificar su arrogación de funciones porque es el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, la que debe decidir sobre la inmunidad parlamentaria.

De manera paralela, la vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno interpuso otra querella por calumnias contra la asambleísta de la RC, Mónica Palacios.

Era la respuesta a la visita que hizo Palacios a Riobamba, tierra de Mancheno, para denunciar sus nexos con Mario Godoy, el destituido presidente del Consejo de la Judicatura y supuestas intervenciones en la justicia de la provincia de Chimborazo.

Por ese entonces justo transcurría el juicio político a Godoy y Mancheno fue señalada como su gran apoyo en la Asamblea. Circuló una foto de ella en el matrimonio de Godoy.

Al mismo tiempo, en el pleno de la Asamblea, la legisladora de ADN, Diana Jácome emitía un infame discurso donde recomendaba a las autoridades de la RC dormir en pijama y buscar celda en la cárcel del encuentro.

A la semana siguiente, la Policía allanó la casa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, mientras dormía junto a su esposa. Y actualmente guarda prisión en la cárcel del encuentro.

Juan Andrés González, a nombre de la RC, interpuso una demanda contra Jácome y se presentó una queja en el CAL, controlado por ADN.

El CAL salvó a Jácome, pero ya llegó el pedido judicial para levantar la inmunidad de ella, al igual que el de Mónica Palacios.

La Asamblea tiene hasta esta semana para tramitar ambos pedidos, sino se levanta la inmunidad automáticamente.

Tomando en cuenta las declaraciones de Olsen, lo lógico era pensar que no se tramitaría ninguno, ni la de Palacios, ni la de Jácome. Pues no será así.

Olsen está desaparecido y Mancheno es la presidenta encargada. Ella convocó al pleno para tratar únicamente el pedido de Jácome, pero no el de Palacios.

Como no hay los 101 votos necesarios, se da por descontado que Jácome seguirá con su inmunidad. No así Palacios, cuyo pedido no se tramitará. Y como se necesitan al menos 48 horas para convocar al Pleno, ya se da por descontado que su inmunidad queda levantada.

El doble rasero y la canallada como forma de hacer política. Olsen huye y deja, nada más y nada menos, que la acusadora de Palacios al frente de la Asamblea.

Olsen así demuestra que no es el ADN moderado, que está dispuesto a cometer las más burdas acciones si se lo piden. No es presidente de la Asamblea, es simplemente un peón más de Daniel Noboa.

No tiene líneas rojas, su obediencia está por encima de sus principios. Y eso significa que está dispuesto a violarlo todo con tal de contentar a su jefe.

Diana Jácome utiliza el Pleno para defenderse ante notitia criminis presentada por la RC

Diana Jácome

La presidenta encargada de la Asamblea, Mishel Mancheno, permitió que Jácome hable de temas ajenos al debate parlamentario, sin que se produzcan interrupciones. Cuando algún asambleísta de la oposición ha hecho algo similar, inmediatamente le cierran el micrófono.

Diana Jácome
La asambleísta de ADN, Diana Jácome, durante su intervención en el Pleno, realizado en Samborondón este 10 de marzo de 2026.

Luego de impedir que la Asamblea se pronuncie y con ello levantar la inmunidad parlamentaria del coordinador de la bancada legislativa de la RC, Juan Andrés González, el presidente del Legislativo, Niels Olsen, desapareció.

En su reemplazo quedó la vicepresidenta Mishel Mancheno, quien condujo la sesión que se realizó esta mañana en Samborondón y no en Guayaquil, como falsamente asegura el oficialismo.

En ese contexto, Mancheno permitió que su colega, Diana Jácome, utilice el Pleno de la Asamblea Nacional para defender sus los problemas que enfrenta por lanzar amenazas.

Es que, antes de instalarse el Pleno, la bancada de la RC ofreció una rueda de prensa. La asambleísta Jahiren Noriega anunció la presentación de una notitia criminis en la Fiscalía contra Jácome.

La razón es por la amenaza que expresó el pasado 5 de febrero, en otra sesión del Pleno. Allí recomendó a los legisladores de oposición comprar buenas pijamas y escoger una celda en la Cárcel del Encuentro.

Pocos días después, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez fue allanado de madrugada, mientras dormía, apresado y trasladado a la Cárcel del Encuentro.

No es que Jácome sea vidente, es que claramente, sabía de los planes del régimen de Daniel Noboa contra la democracia ecuatoriana.

En Samborondón, la Asamblea abordó en primer debate el proyecto de Ley Orgánica de Extradición. Las reglas indican que los asambleístas solo pueden hablar, durante sus intervenciones, de los temas que constan en el orden del día. Eso, por ejemplo, ha servido a Olsen para que interrumpa o corte micrófonos.

Esas reglas no son para Jácome. Ella habló todo cuanto quiso, sin interrupciones. Dijo que no tiene miedo al Diablo, que Dios la puso en la Asamblea, que trabaja desde los 15 años, que Daniel Noboa es un gran presidente, que enfrentará la denuncia y, por supuesto, lanzó epítetos contra la oposición.

Luego de la intervención de Jácome, Mancheno suspendió la sesión sin permitir réplica alguna a la bancada de la RC.

Lo cierto es que el paso adelante dado por Olsen en cuanto a la inmunidad de González y la arbitrariedad cometidas por Mancheno y Jácome evidencian que la Asamblea se mete de lleno en la política de silenciamiento y persecución dispuestas por Carondelet.