Según el calendario estadístico, las cifras de desempleo debían presentarse la semana pasada. Sin embargo, el INEC asegura que está trabajando en ello y no da una nueva fecha.

Para mala suerte del Gobierno, el calendario estadístico preveía que las cifras del desempleo se publiquen en plena campaña electoral. Concretamente iba a ser la semana pasada, pero el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) no lo hizo.
Había especial atención porque la penúltima encuesta de desempleo, por la pandemia, se hizo vía telefónica. Aquella muestra dio como resultado que en el país había un millón de desempleo.
Posteriormente, en octubre, se publicó una nueva encuesta de desempleo, esta vez ya hecha de manera presencial. En aquella ocasión supuestamente en el país había 500.000 desempleados. Es decir, en menos de tres meses el desempleo se había reducido a la mitad.
Los expertos en estadísticas advirtieron que no podían compararse ambos estudios por tener distinta metodología. Sin embargo, el Gobierno mostró la supuesta reducción como un logro de sus políticas durante la pandemia.
Por ello, a finales de enero había especial atención en las cifras de desempleo. Además que los datos servirían de insumo para las campañas porque el trabajo es uno de los ejes de discurso de los principales candidatos.
Pero aquello no ocurrió. Y de manera sorpresiva, el 24 de enero pasado, el director del INEC, Diego Andrade, renunció a su cargo.
Dos días después el INEC emitió un comunicado justificando el apagón informativo. “A causa de la pandemia, el INEC trabajó en el replanteamiento de las estrategias para la recolección y procesamiento de la información estadística (…) una vez concluidas las etapas señaladas, informaremos oportunamente a la opinión pública sobre la nueva fecha de publicación de la encuesta de desempleo”.
Y desde allí no ha habido más noticias. Ningún funcionario de Gobierno se ha referido a cuándo se conocerán las cifras de desempleo, ni tampoco ningún periodista ha preguntado al respecto.
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