Olsen, el “niño bonito” obsecuente de Daniel Noboa que fingía ser moderado

Niels Olsen

Como presidente de la Asamblea, Niels Olsen, vendía la imagen de un ADN moderado. Lejos de los micrófonos se quejaba de las salidas de tono de sus colegas, pero cuando llegaban órdenes de Carondelet no dudaba. Sus supuestas líneas rojas nunca existieron.

Niels Olsen
Niels Olsen en su discurso de despedida de la presidencia de la Asamblea Nacional este lunes 8 de junio de 2026.

Niels Olsen renunció a la presidencia de la Asamblea para ser, presuntamente, candidato a alcalde de Guayaquil por el oficialismo. Su gestión duró apenas 13 meses, tiempo en el cual subyugó al Legislativo a los intereses personalísimos de Daniel Noboa y su familia.

Cada vez que podía, Olsen entraba por la puerta principal del Pleno. Caminaba por el pasillo central hasta el podio para ser ovacionado por sus colegas de ADN. Solo faltaba exclamar “ave césar”.

Es que Olsen siempre fue el “niño bonito” de ADN y de la Asamblea. Y él se creyó su propio marketing. Hay que ver su video montando un caballo, atravesando un río, a torso desnudo.

Sus primeras acciones en la Asamblea fue imponer un férreo cerrojo a la oposición. Los legisladores de la RC son filmados permanentemente por chiquillos que fungen como community managers.

Ni al pleno, ni a las barras bravas pueden acceder los asesores de los legisladores de la RC, a diferencia de los de ADN que se pasean por su casa.

El CAL y el Comité de Ética se conformaron de manera monocromática, con el silencio de Olsen. Durante los primeros meses prácticamente no daba la palabra a los asambleístas opositores.

“Se abre el debate”, decía; intervenía alguien de ADN. Luego exclamaba “se cierra el debate”. Olsen instituyó una anomalía mundial: un parlamento donde no se parlaba.

Anunció que terminaba la “vagancia” en la Asamblea, que se iba a sesionar tres veces por semana. Ni un mes duró esa promesa al darse cuenta que eso era imposible porque restaba tiempo a las comisiones para sesionar, de donde salen los informes que luego van al Pleno.

En diálogos privados, Olsen se presentaba como un “moderado”. Que las órdenes venían de arriba, justificaba. Y hasta se quejaba de algunos de sus compañeros, famosos por el insulto y la mentira.

Olsen es uno de los grandes responsables de que se hayan aprobados leyes económicas urgentes inconstitucionales, incluida la que permitió el perdón de la millonaria deuda tributaria de los Noboa. Misión cumplida y felicitaciones para él.

La caída en picada de Olsen comenzó con el debate de la inmunidad parlamentaria de Juan Andrés González, a la postre coordinador de la bancada de oposición.

González denunció el caso Porsche y ADN reaccionó con una lluvia de querellas por calumnias. Nunca se alcanzaron los votos para levantarle la inmunidad. ¿Qué hizo Olsen? Suspendió la sesión e impidió que el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, se pronuncie.

Esa atribución se la apropió y se vanaglorió de eso en un video. Que la justicia decida, advirtió.

Pero cuando llegó el turno de analizar la inmunidad parlamentaria de Diana Jácome, hizo todo lo contrario. Puso el debate en agenda y ella se salvó. Mientras que la inmunidad de Mónica Palacios no. El doble discurso y la incoherencia política demostrada con una nitidez nunca vista.

Pero la debacle se consumó al cumplirse su primer año de gestión. Olsen preparó los fastos, incluida una sesión en el Pleno, repleta de obedientes y aplausos.

Para ese momento su imagen estaba destruida y la prensa ofreció pésimas calificaciones. Lo acusó de dirigir una asamblea que no fiscaliza, obediente de Noboa y que encubre sus fechorías.

Participó en un conversatorio con periodistas y allí tuvo la audacia de decir que el caso Progen no iría al Pleno. Después rectificó.

Consumido por su vanidad y los cantos de sirena de su equipo, se atrevió a ofrecer entrevistas a medios, donde era muy claro que las frases se las había memorizado.

Hasta que llegó el encuentro con Anderson Boscán, quien le pregunta por el bloqueo del grupo parlamentario de mujeres que lideraba a Paola Cabezas.

Olsen respondió con los insultos más bajos que podía. Puro machismo, clasismo, racismo y misoginia. El repudio se esparció como pólvora en las redes.

Así que Olsen ensayó una tímida disculpa en una historia, esos videos que se extinguen a las 24 horas. Sus insultos sí quedan para la posteridad, sus disculpas no.

Cabezas le interpuso una queja y en ese trámite Olsen renunció. Su renuncia no es más que una huída hacia adelante. Será candidato a la alcaldía de Guayaquil por ADN.

Será el representante de un movimiento político que ha postrado a esa ciudad, que la ha vejado, que la ha despojado, que la humillado. Olsen ofrece su cara bonita para representar eso.

¿Su lealtad? Solo a Noboa. Olsen fue ministro de Guillermo Lasso, pero no le molesta que Noboa use el eslogan de ese gobierno para bautizar un campo de concentración o que amague con perseguir a la familia del expresidente, incluido su apreciado banco.

Así se va Olsen, él cree que es por la puerta grande, pero en realidad se va huyendo.

Doble rasero en la Asamblea: inmunidad para Diana Jácome; levantamiento para Mónica Palacios

Niels Olsen, presidente de la Asamblea

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, prefirió ausentarse y no dar la cara luego de quedar como mentiroso. La inmunidad parlamentaria solo sirve para el oficialismo, mientras los legisladores de la oposición quedan a merced de la persecución judicial.

Niels Olsen, presidente de la Asamblea
Niels Olsen, presidente de la Asamblea, al ingreso a la sesión del Pleno realizada el pasado 15 de abril.

Pocas veces el país tiene la oportunidad de observar con claridad meridiana el doble rasero del oficialismo. Eso ocurrirá la tarde de este viernes 24 de abril de 2025, durante la sesión virtual del pleno de la Asamblea.

El pasado 9 de marzo, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, publicó un video. “Los ecuatorianos están cansados de ver cómo algunos usan la inmunidad parlamentaria como escudo para abusar del poder”, dijo.

Y agregó: “he decidido suspender el tratamiento del pedido para levantar la inmunidad del asambleísta Juan González y que él responda directamente a la justicia”.

González, coordinador de la bancada de RC, recibió una lluvia de querellas por calumnia por parte de asambleístas de ADN. Fue el resultado de una rueda de prensa ofrecida en diciembre pasado donde calificó el bombazo en la Bahía de Guayaquil como un autoatentado del Gobierno.

Cada querella implica que el juez a cargo pida a la Asamblea levantar la inmunidad del acusado. Cinco de estos pedidos se tramitaron sin que se consiguieron los votos para el levantamiento (101).

Cuando venía el sexto pedido, Olsen suspendió la sesión y nunca más puso el tema en el orden del día. De esa manera activó el mecanismo constitucional que establece que, si la Asamblea no se pronuncia en 30 días, se da por levantada la inmunidad automáticamente.

El video de Olsen era para justificar su arrogación de funciones porque es el Pleno, máximo órgano de la Asamblea, la que debe decidir sobre la inmunidad parlamentaria.

De manera paralela, la vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno interpuso otra querella por calumnias contra la asambleísta de la RC, Mónica Palacios.

Era la respuesta a la visita que hizo Palacios a Riobamba, tierra de Mancheno, para denunciar sus nexos con Mario Godoy, el destituido presidente del Consejo de la Judicatura y supuestas intervenciones en la justicia de la provincia de Chimborazo.

Por ese entonces justo transcurría el juicio político a Godoy y Mancheno fue señalada como su gran apoyo en la Asamblea. Circuló una foto de ella en el matrimonio de Godoy.

Al mismo tiempo, en el pleno de la Asamblea, la legisladora de ADN, Diana Jácome emitía un infame discurso donde recomendaba a las autoridades de la RC dormir en pijama y buscar celda en la cárcel del encuentro.

A la semana siguiente, la Policía allanó la casa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, mientras dormía junto a su esposa. Y actualmente guarda prisión en la cárcel del encuentro.

Juan Andrés González, a nombre de la RC, interpuso una demanda contra Jácome y se presentó una queja en el CAL, controlado por ADN.

El CAL salvó a Jácome, pero ya llegó el pedido judicial para levantar la inmunidad de ella, al igual que el de Mónica Palacios.

La Asamblea tiene hasta esta semana para tramitar ambos pedidos, sino se levanta la inmunidad automáticamente.

Tomando en cuenta las declaraciones de Olsen, lo lógico era pensar que no se tramitaría ninguno, ni la de Palacios, ni la de Jácome. Pues no será así.

Olsen está desaparecido y Mancheno es la presidenta encargada. Ella convocó al pleno para tratar únicamente el pedido de Jácome, pero no el de Palacios.

Como no hay los 101 votos necesarios, se da por descontado que Jácome seguirá con su inmunidad. No así Palacios, cuyo pedido no se tramitará. Y como se necesitan al menos 48 horas para convocar al Pleno, ya se da por descontado que su inmunidad queda levantada.

El doble rasero y la canallada como forma de hacer política. Olsen huye y deja, nada más y nada menos, que la acusadora de Palacios al frente de la Asamblea.

Olsen así demuestra que no es el ADN moderado, que está dispuesto a cometer las más burdas acciones si se lo piden. No es presidente de la Asamblea, es simplemente un peón más de Daniel Noboa.

No tiene líneas rojas, su obediencia está por encima de sus principios. Y eso significa que está dispuesto a violarlo todo con tal de contentar a su jefe.

Niels Olsen deja sin inmunidad parlamentaria a Juan Andrés González

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, suspendió la sesión del pleno de este jueves 5 de marzo que iba a tratar el levantamiento de la inmunidad de González, acusado de calumnias por la bancada legislativa de ADN. El Legislativo debía pronunciarse hasta el sábado, de lo contrario se da por levantada la inmunidad del coordinador del bloque de la RC.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen.
El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, durante la sesión del pleno en la que se intentó destituir a Juan Andrés González, coordinador de la bancada legislativa de RC.

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, que se esfuerza todos los días por darle un aura institucional a su cargo y que discrepa, casa adentro, con la barra brava de ADN, se metió de lleno en la campaña de persecución y silenciamiento que lleva adelante el oficialismo.

Este jueves 5 de marzo de 2025, se convocó, de manera virtual, al Pleno de la Asamblea Nacional para abordar tres puntos: el pedido de disculpas de la exlegisladora morenista, Norma Vallejo y el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de Mónica Palacios por una demanda de calumnias por parte de Mishel Mancheno, primera vicepresidenta del Parlamento.

El tercer punto era para analizar el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de Juan Andrés González, coordinador de la bancada legislativa de la RC.

A mediados de diciembre pasado, el asambleísta opositor ofreció una rueda de prensa sobre el caso Porsche, una trama delincuencial que ubica a un vehículo de Industrial Molinera en la vivienda del principal sospechoso de colocar una bomba en la Bahía de Guayaquil.

González, que abanderó ese caso, calificó como autoatentado el bombazo y responsabilizó directamente al presidente Daniel Noboa.

Esa declaración le valió una lluvia de demandas por calumnias. Él dice que son 68 querellas, una por cada asambleísta de ADN.

Eso significa que cada demanda requiere el levantamiento de inmunidad parlamentaria por parte de la Asamblea. Para ello se necesita mayoría calificada, es decir, 101 votos. Sin la RC, ese número es imposible de alcanzar.

Así, el pasado 5 de febrero, el Pleno se reunió, también de manera virtual para analizar cinco pedidos de levantamiento de la inmunidad de González.

Como era de esperarse no se alcanzaron los votos. De hecho, una votación de las cinco, contó, sorpresivamente con la abstención de los asambleístas de ADN, Esteban Torres y Rosie Torres.

Cada demanda cuenta con sus propios tiempos, dependiendo de cuando se haya presentado. Una vez que el juez remite el expediente a la Asamblea para solicitar el levantamiento de la inmunidad, el Pleno debe pronunciarse en máximo 30 días. Si no lo hace, se considera levantada la inmunidad.

La sexta demanda y el respectivo levantamiento de la inmunidad tenían que tratarse ayer. Pero Olsen, luego de votada el tema referente a Mónica Palacios, suspendió la sesión.

En esta sexta demanda contra González, como informa El Universo, el plazo para que la Asamblea se pronuncie vence el sábado. Solo Niels Olsen puede convocar al Pleno y es él quien decide el orden del día.

Una convocatoria a la sesión del pleno requiere 48 horas de antelación. Por lo que ya no es posible un pronunciamiento del Legislativo antes del sábado. Eso significa que no habrá pronunciamiento oficial y, por ende, queda levantada la inmunidad de González.

Olsen se prestó para una jugarreta que viola la voluntad del Pleno, máxima autoridad de la Asamblea.

Durante cinco ocasiones la Asamblea dijo no al levantamiento de la inmunidad. Y no solo fueron votos de la RC; en esta postura también estuvo el PSC, Pachakutik, parte de los expulsados de esta tienda política e independientes.

Como se sabía que nunca se iba a alcanzar los 101 votos, Olsen prefirió ponerle una mordaza a la institución que él representa y lidera. Violó la voluntad de la mayoría con trampas y eso se llama fraude democrático.

En la víspera, ADN, intentó destituir a González al presentar una acusación contra él por supuesto cobro de diezmos que más bien era chismografía. La acusación la presentó Ana Belén Tapia, de ADN, pero en este caso tampoco se consiguieron los 101 votos necesarios.

González se ha convertido en una bestia negra para el oficialismo. Sus denuncias del caso Porsche irritaron a la familia presidencial. Y ante eso, Olsen no pudo resistir, bajó la cabeza y ensució su nombre.

Vacancia legislativa de facto en la Asamblea de Ecuador

El Pleno de la Asamblea

La campaña electoral llevó al presidente de la Asamblea, Niels Olsen, a romper su promesa de que el Pleno del Legislativo sesionaría tres veces por semana. La Comisión de Fiscalización no se reúne desde el 12 de septiembre.

El Pleno de la Asamblea
El pleno de la Asamblea durante su última reunión, el pasado 7 de noviembre de 2025

Si la semana pasada, la Asamblea extendió el feriado por Día de los Muertos y Cuenca hasta el viernes, en esta ocasión la paralización fue mayor.

Esta semana, la última de la campaña electoral, el Pleno de la Asamblea Nacional no se ha reunido ni una vez.

Y como el Pleno necesita una convocatoria con 48 horas de anticipación, queda claro que no habrá sesiones. Aún hay posibilidades de emitir una convocatoria para el viernes, pero es poco probable.

La misma paralización ocurre con las comisiones legislativas, que tampoco se han reunido. Los únicos que han ido esta semana al legislativo son los asambleístas de la RC, que el pasado lunes ofrecieron una rueda de prensa.

Así queda en el tacho de la basura la promesa que hizo el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, apenas asumió el cargo. Él aseguró que este Legislativo si trabajaría, por lo que el Pleno se reuniría al menos tres veces por semana.

La semana pasada y la actual son la evidencia de que Olsen incumplió su palabra. No hay explicaciones oficiales del Legislativo sobre la causa de esta vacancia de facto.

Lo cierto es que ADN y sus asambleístas están metidos de cabeza en la campaña electoral, como sus mismas redes sociales lo evidencian.

Pero la parálisis más grave es la que ocurre en la Comisión de Fiscalización, cuya última reunión fue el pasado 12 de septiembre de 2025.

Eso significa que esta Comisión lleva 60 días sin trabajar. Y esta mesa legislativa está presidida por el antiguo correísta y hoy empedernido militante de ADN, Ferdinan Alvarez.

Esa comisión fue la que rechazó el juicio político al ministro de Defensa, Gean Carlo Lofredo, y llevó a Daniel Salcedo a comparecer.

Desde allí se enredó en una serie de denuncias de personas vinculadas a la delincuencia contra el propio Alvarez.

El legislador, actualmente, también está participando en la campaña electoral y ofrece entrevistas. Pero de su labora como asambleísta no dice nada.

Asamblea extiende el feriado durante toda la semana

Pleno de la Asamblea

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen, no convocó a sesiones del Pleno. Tampoco las comisiones trabajarán. Queda en el olvido la promesa de sesionar hasta tres veces por semana.

Pleno de la Asamblea
Para que el pleno de la Asamblea se necesita una convocatoria con al menos 48 horas de anticipación.

Todo es show cuando se trata de Daniel Noboa y ADN. Al inicio de la actual legislatura, el por entonces recientemente nombrado, presidente de la Asamblea, hizo un anuncio rimbombante que fue replicado por todos los medios.

Niels Olsen anunció que a partir de ahora el Pleno de la Asamblea sesionaría tres veces por semana y no dos como era hasta ese momento.

Decía él que iba a inaugurar el trabajo en el Legislativo. El eslogan era la “nueva Asamblea”.

Muy poco duró aquella promesa. Básicamente porque más sesiones del Pleno impide las reuniones de las comisiones. Y es en esta instancia donde se realiza el grueso del trabajo legislativo.

De allí salen todos los proyectos que posteriormente serán tratados en el Pleno.

Pero la mentira quedó evidenciada nítidamente esta semana, luego del feriado por el Día de Muertos e Independencia de Cuenca.

Olsen nunca convocó a sesiones del Pleno, trámite que debe realizarse con 48 horas de anticipación. Por lo tanto, queda claro que al menos no habrá sesiones como mínimo hasta el viernes.

Las comisiones tampoco convocaron reuniones. Es decir, hay, de facto, una vacancia legislativa.

Y esas “vacaciones” no son para el descanso. El objetivo en realidad es liberar a los asambleístas de ADN para la campaña electoral que ya está en marcha.

El deber de los asambleístas oficialistas no es legislar ni fiscalizar. Lo suyo ahora es ganar la consulta del próximo 16 de noviembre.

Queda así rota la promesa de Olsen de trabajar tres veces por semana. Y eso pasa porque en ADN todo, absolutamente todo, está sujeto a la aventura electoral del momento.

Todo se pone a las órdenes de la victoria: bonos, décimos, programas y hasta la palabra del presidente de la Asamblea.  

Niels Olsen quiere una Asamblea sin oposición

Niels Olsen

El presidente de la Asamblea, Niels Olsen interpondrá una queja contra 45 asambleístas por ofrecer una rueda de prensa.

Más gestos dictatoriales que atentan contra la democracia en Ecuador. En esta ocasión, el presidente de la Asamblea Niels Olsen, anunció que interpondrá una queja contra 45 asambleístas de oposición.

Asegura que no se puede salir del hemiciclo cuando está en marcha una sesión del pleno. Algo que él mismo ha hecho en innumerables ocasiones. Es una práctica común que los legisladores salgan del salón para ofrecer declaraciones a la prensa, mantener reuniones con su equipo o invitados, ir al baño o incluso tomar un café.

Ahora Olsen quiere prohibir esta práctica como si la Asamblea fuera un cuartel y él sea una especie de inspector.

Olsen se remite a la sesión del pleno del pasado martes 16 de septiembre de 2025, cuando se presentaron dos solicitudes de cambio de orden del día; una de RC y otra de ADN. La primera para rechazar la eliminación del subsidio al diésel y la segunda para respaldarlo.

En esa ocasión, Olsen solo dio paso a la solicitud de ADN porque supuestamente la RC no envió la documentación a la Secretaría de la Asamblea, sino a la Presidencia con copia a la Secretaría. Así se ha hecho toda la vida, y siempre se han tramitado las solicitudes sin problema alguno.

Esta arbitrariedad ocasionó la protesta, a gritos, de la bancada de la Revolución Ciudadanas. Olsen reaccionó pidiendo la intervención de la Escolta Legislativa.

Luego, los asambleístas de la Revolución Ciudadana salieron del hemiciclo, brevemente, para ofrecer una rueda de prensa urgente afuera, en el pasillo. Terminado esto volvieron a sus curules.

Estas ruedas de prensa al paso e improvisas las hacen todos los asambleístas, de todas las bancadas. Ahora se pretende prohibirlas.

Lo cierto es que el objetivo es eliminar a la oposición de la Asamblea. Si se sancionan a los 45 legisladores con la suspensión de sus cargos habrá en Ecuador un legislativo monocolor.  El Nuevo Ecuador no tolera la democracia, ni el disenso.