Con Godoy en la cuerda floja, el oficialismo intensifica la judicialización de la política

Daniel Noboa con el gabinete de seguridad

Cinco procesos judiciales contra figuras de la oposición. se interpusieron o reactivaron en las últimas horas. Con ello, Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura, cuenta con herramientas para probar su fidelidad al régimen y así lograr su salvación.

Daniel Noboa con el gabinete de seguridad
El presidente de Ecuador dirigió un gabinete de seguridad el pasado 17 de enero de 2026.

Parece que el oficialismo ya tomó una decisión: salvar de la censura a Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura. Se trata de un cambio de postura luego que, a inicios del año, ADN se mostrara proclive a defenestrar a Godoy.

Pero, la oposición, tanto la que tiene representación parlamentaria como la ciudadana, están dispuestos a pasar una alta factura al oficialismo. Es que, si salvan a Godoy, se les cae el relato de que luchan contra las mafias o esa imagen de “mano dura”.

Frente a ello, el oficialismo reacciona intensificando la persecución política. Y parte de esa estrategia se desarrolla en los juzgados del país.

La judicialización de la política vuelve con fuerza. Eso le da una oportunidad a Godoy; desde su cargo puede presionar a jueces y fiscales para obtener fallos favorables al régimen.

De hecho, por este tipo de presiones es que Godoy enfrenta un juicio político. Ya lo hizo con el caso Triple A o con el de la exvicepresidenta Verónica Abad.

Godoy podrá probar su fidelidad al régimen, que a su vez tendrá más recursos para presionar a su bancada legislativa.

Pero ¿cómo se desarrolla esta nueva judicialización de la política? Estos cinco casos lo demuestran:

Aquiles Alvarez, el primer perseguido

El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, podría ser definido como el primer perseguido del gobierno de Daniel Noboa. Ni bien se sentó este en el cargo empezó una cruzada contra el burgomaestre.

La campaña empezó con un cerco al Municipio de Guayaquil y luego de extendió al ámbito personal con el caso Triple A.

Luego vino un segundo proceso penal, esta vez por supuesto lavado de activos que incluyó un allanamiento a su domicilio. Por este proceso, Alvarez fue llamado a rendir versión en la Fiscalía hace dos semanas y este sábado 31 de enero se reinstala la audiencia por el caso Triple A.

En este último proceso también se vinculó a la agencia de comunicación Rompekabezas, proveedoras del Municipio de Guayaquil y cuya dueña es Catrina Tala.

Ella rompió el silencio y actualmente realiza una gira de medios para denuncia el hostigamiento del Gobierno.

Dos demandas contra Juan Andrés González por el caso Porsche

El coordinador de la bancada legislativa de la RC, Juan Andrés González, hizo del caso Porsche su bandera de lucha. Fue él quien denunció que el auto que visita la casa del señalado como autor del atentado en la Bahía de Guayaquil estaba a nombre de Industrial Molinera.

A mediados de diciembre del año pasado, González ofreció una rueda de prensa para señalar que la firma el certificado médico presentado por la mujer que estaba en el vehículo no podía verificarse.

También dijo que no hay registros de que la hija de la señalada se haya atendido en el hospital Los Ceibos, como dijo el abogado de la familia Noboa. Eso llevó a González a concluir que lo de la Bahía fue un autoatentado del Gobierno.

Mishel Mancheno, primera vicepresidenta de la Asamblea, y Janina Rizo, asambleísta de ADN, le interpusieron sendas demandas por calumnias.

Por último, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, suspendió la sesión que debía analizar si levantaba la inmunidad parlamentaria a González. Y hasta ahora no hay nueva convocatoria.

Si en un mes, la Asamblea no se pronuncia, automáticamente la inmunidad queda levantada.  

Demanda contra Mónica Palacios por descubrir el vínculo del Gobierno en la compra de terrenos en La Libertad

La asambleísta de la RC, Mónica Palacios, fue quien descubrió el nexo entre la compra irregular de terrenos en La Libertad (Santa Elena) y el Gobierno.

La mujer que hizo la compra no contaba con respaldo financiero por lo que fue acusada de testaferrismo. Palacios denunció a la prensa que la madre de la señalada trabajaba en la casa de Cynthia Gelibert como empleada doméstica.

El Gobierno y Gelibert hasta hoy guardan silencio. Pero Palacios no se quedó tranquila y luego viajó a Riobamba, ciudad natal de Mancheno, para denuncias los nexos de ella con Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura.

Mancheno respondió con una demanda penal por calumnias. Ese proceso aún no llega a la Asamblea por lo que no se ha debatido el levantamiento de su inmunidad parlamentaria.

Juicio a Pabel por comprar troles con el respaldo del PNUD

El concejal de Quito, Wilson Merino, interpuso una demanda por peculado contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.

El edil se basa en los cuestionamientos hechos por la Contraloría en la compra de 60 trolebuses que se hicieron por medio del PNUD, una agencia de la ONU.

Desde las fiestas de Quito pasadas, Muñoz elevó el tono contra el Gobierno. No cumplió con la tradicional serenata al presidente de la República porque el Sercop no dio paso al proceso de contratación.

Acusó a Daniel Noboa de incumplir su palabra para financiar la extensión del Metro de Quito. Y desde el oficialismo se pretende abrir un proceso de fiscalización en la Asamblea al alcalde, pese a que el Legislativo no tiene esa competencia.

Demanda contra Ecuador en Directo

La semana pasada el periodista Andrés Durán, el Chochólogo, lanzó una denuncia contra la asambleísta de ADN, Paola Jaramillo.

La denuncia giraba en torno a Antonio Velasco, supuestamente pareja de Jaramillo. Incluso, en redes circuló un video de la madre del hijo de Velasco, donde responsabilizaba a él y a Jaramillo por su integridad.

Jaramillo reaccionó con una demanda penal, que incluye al director de Ecuador en Directo, Jaime de la Cruz, en calidad de coautor.

Ecuador en Directo es un medio guayaquileño con gran crecimiento nacional en los últimos años ya que se convirtió en una plataforma para difundir el “otro relato”.

Así las cosas, Godoy tiene un amplio margen para maniobrar en la justicia. El Gobierno sabe de la debilidad del presidente del Consejo de la Judicatura, por lo que intensifica la judicialización de la política.

Así va la pugna al interior de la bancada de ADN: Valentina Centeno 1; Mishel Mancheno 0

Respaldo a Valentina Centeno

Valentina Centeno fue ungida, otra vez, como jefa de bancada de ADN y arropada por la plana mayor del Gobierno. Mientras que a Mancheno no le ha quedado más que bajar el perfil. De fondo está el juicio político a Mario Godoy que ha fracturado al oficialismo.

Respaldo a Valentina Centeno
De izquierda a derecha: John Reimberg, ministro del Interior; María José Pinto, vicepresidenta de la República; Valentina Centeno, jefa de bancada de ADN y Geovanny Bravo, secretario de la Asamblea Nacional.

Primero fue la derrota en la consulta popular del pasado noviembre y ahora ADN, específicamente su bancada legislativa, enfrenta una pugna a la interna.

La génesis del conflicto es el juicio político a Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura. El tiempo que le dieron a Godoy, fue utilizado por la bancada de la Revolución Ciudadana que presentó un juicio político contra el titular de la Judicatura.

Así ADN es víctima de su propia estrategia parlamentaria. Sí, porque a lo largo de esta legislatura, ha propuesto votaciones sobre Maduro, apoyo a las FF.AA., saludo a la detención de algún mafioso, entre otros.

Eso, desde su perspectiva, ponía en entredicho a la RC. Si votaba en contra de ellos, entonces estaban con la delincuencia.

Esa encerrona se aplica ahora a ADN. Si salva a Godoy, como lo hicieron antes con los ministros de Defensa, Energía y Salud, entonces su relato de supuesta lucha contra la criminalidad y el narco se viene abajo.

Ante ese dilema, la bancada oficialista se partió. El grupo que quiere salvar a Godoy está liderado por Mishel Mancheno, primera vicepresidenta de la Asamblea y coordinadora del bloque.

Ella asumió este último cargo cuando Valentina Centeno anunció su retiro provisional, de un año, para realizar estudios en el extranjero. Nadie se creyó esa treta, pero nunca se esclarecieron las verdaderas causas de su salida, la cual coincidió con la declaratoria de inconstitucionalidad de dos leyes económicas urgentes en las que ella fue ponente.

A Mancheno se la considera muy cercana a Godoy. Una foto de ella en el matrimonio del presidente del Consejo de la Judicatura se regó como pólvora en las redes.

La indignación ciudadana, especialmente mediática y de buena parte de la derecha, fue tal que Mancheno no pudo sostener a Godoy. El CAL dio paso al juicio político gracias una moción de ella.

El regreso de Valentina Centeno

La vicepresidenta quedó debilitada, lo cual fue aprovechado por Centeno para volver por la puerta grande sin que se cumpla el año que supuestamente necesitaba para culminar sus estudios.

El pasado viernes 16 de enero se desarrolló en Carondelet una reunión del gabinete y de la bancada oficialista, aprovechando la visita de dos días de Daniel Noboa a Ecuador.

De esa cita, Centeno salió ungida, otra vez, como jefa de la bancada legislativa de ADN. Un día antes, ella y un puñado de sus coidearios estuvieron en la sesión de la Comisión de Fiscalización que dio paso al juicio político a Godoy. Mancheno, por supuesto, no.

Valentina Centeno y asambleístas de ADN
La asambleísta Valentina Centeno durante la sesión de la Comisión de Fiscalización que dio trámite al juicio político a Mario Godoy.

La coronación pública ocurrió el pasado 21 de enero en la Asamblea. Hasta este lugar llegó medio gabinete ministerial, incluida la vicepresidente María José Pinto y el ministro del Interior, John Reimberg.

Ante ellos, Centeno presentó un proyecto de ley para sancionar el reclutamiento de menores de edad en bandas delictivas.

Mancheno baja el perfil

Mientras Centeno era arropada por la plana mayor de ADN, Mancheno bajaba el perfil. Olsen estuvo ausente la semana pasada y parte de esta, pero ella no dirigió las sesiones del pleno.

Esa tarea se la dejaron a Sade Fritschi y hasta Carmen Tiupul, segunda vicepresidenta y otrora militante de Pachakutik.

Mancheno incluso presentó una demanda penal por calumnias contra la asambleísta de RC, Mónica Palacios. Algo similar hizo contra Juan Andrés González, coordinador la bancada opositora.

En este último caso, Mancheno brindó una rueda de prensa en los exteriores del Pleno para anunciar su demanda. Con Palacios no, y si el país se enteró de la querella fue por la propia demandada.

Rueda de prensa de Mishel Mancheno
Mishel Mancheno, junto a asambleístas de ADN, ofrece una rueda de prensa el pasado 14 de diciembre para anunciar acciones penales en contra de Juan Andrés González, coordinador de la bancada de RC.

Godoy en el centro de la disputa

Así, Centeno retorna por todo lo alto y Mancheno luce golpeada. No solo se trata de una disputa personal entre ambas, sino que revela un problema más estructural en ADN: el juicio a Godoy los fracturó.

Los asambleístas oficialistas están ante un dilema. O salvan a Godoy o lo dejan caer. Ellos son los dueños de su destino, porque sin sus votos el presidente de la Judicatura nunca será censurado.

¿Estarán dispuestos los asambleístas de ADN a unir su destino al de Godoy? Antes del 16 de noviembre de 2026 la respuesta a esa pregunta probablemente iba a ser afirmativa. Pero ahora, cuando el aura de invencible que tenía Noboa, se ha desvanecido, no hay nada claro.

Peor aún que muchos de ellos tienen aspiraciones en las elecciones seccionales de 2027. ¿Si defienden a Godoy, cómo dirán en sus territorios que luchan contra la delincuencia? Momentos difíciles para ser asambleísta de ADN, tienen hasta carnaval para decidir qué hacer.

Oficialismo reacciona al juicio de Godoy apretando el cerco a Aquiles y con demandas penales a asambleístas

Mario Godoy en la Asamblea.

La Asamblea resucita el tema del agua contaminada con caca en Guayaquil. Los legisladores de oposición enfrentan demandas penales por injurias y campañas de desprestigio en redes sociales.

Mario Godoy en la Asamblea.
El presidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, durante su intervención en la Asamblea el pasado 5 de enero de 2026.

Le tomó casi tres semanas al Gobierno de Daniel Noboa y su bancada reaccionar al escándalo protagonizado por Mario Godoy, presidente del Consejo de la Judicatura.

A finales del año pasado estalló el escándalo. El juez Carlos Serrano denunció presiones de Godoy para que falle a favor del capo de la mafia albanesa en Ecuador, Jezdimir Srdan.

Otro caso similar surgió con la directora provincial del Consejo de la Judicatura, Samantha Lozada.

La presión mediática paralizó al oficialismo que apenas alcanzó a convocar una sesión extraordinaria el primer día laborable de 2026 para que Godoy hablara lo que quisiera en el Pleno de la Asamblea.

Mientras llegaba ese día, la oposición no descansó y presentó un juicio político contra Godoy. Se trata de una iniciativa de los asambleístas Viviana Veloz, Franklin Samaniego, Liliana Durán, Xavier Lasso y Raúl Chávez; todos de RC excepto el último que es de Reto.

Ante la parálisis, la oposición avanzó, gracias también a una revuelta de la prensa hegemónica que, en este tema, retiró el respaldo al Gobierno.

Como resultado de eso y de la presión ciudadana, ADN se fracturó en dos bloques: uno que apoyaba al juicio y otro que no. Al oficialismo no le quedó otra que dar paso al procedimiento, el primero de esta legislatura.

El Gobierno parece salir de la noqueada de la consulta popular

Esta semana, finalmente ADN salió del transe y pasó a la ofensiva, la cual apunta a dos objetivos: Aquiles Alvarez, alcalde de Guayaquil y los legisladores de la RC.

Alvarez afronta una descarnada campaña de persecución desde que Noboa llegó al cargo hace poco más de dos años. Pero en estos días, el cerco se apretó.

El alcalde fue llamado a rendir versión en Quito por un segundo proceso penal en su contra (el primero es el caso Triple A) por supuesto lavado de activos.

Luego la Fiscalía allanó la agencia Rompecabezas, proveedora de servicios de comunicación del Municipio de Guayaquil. Su propietaria y asesora en comunicación de Alvarez, Catrina Tala, no aguantó más y rompió el silencio.

Denuncio un acoso desde hace más de un año y que su empresa está intervenida por la Superintendencia de Compañías. Que ya lleva más de tres interventores sin que se encuentre alguna anomalía. Hasta su cuenta de Instagram intentaron piratearla.

De manera paralela, el oficialismo reactiva la narrativa de que los guayaquileños consumen agua contaminada. Se trata de un bluf lanzado por el propio Noboa en noviembre del año pasado, en las vísperas de la consulta popular que días después perdió.

El relato, con tuit incluido, aseguraba que los guayaquileños tomaban agua con caca. A Alvarez no le tomó ni 24 horas desarmar la mentira.

Por lo que, a Inés Manzano, ministra de Energía y Ambiente, no le quedó más que “reducir” la denuncia. Cambió la versión a que Interagua lanza las aguas servidas al río Guayas, cuyo afluente es el Daule, de donde toma la ciudad el agua que consume.

Eso le sirvió hasta para amenazar a Alvarez con la cárcel. Montado el show, el asambleísta de ADN y representante de Guayas, Álex Morán, presentó el 8 de noviembre una propuesta de cambio de orden del día.

Morán propuso abrir un proceso de fiscalización al agua de Guayaquil, Quito y Cuenca. La moción pasó, pero nunca se trató porque el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, suspendió la sesión.

Así el cambio del orden del día fue al congelador. Olsen retomó la propuesta y la Asamblea debatirá la “fiscalización” este jueves 21 de enero.

El Gobierno ve en Alvarez un contrincante formidable de Godoy. Es que este último ha hecho todo cuanto está a su alcance para que el caso Triple A corra. Hasta nombró fiscal general del Estado al mismo agente que ha solicitado dos veces su encarcelamiento.

Llueven las demandas contra asambleístas de oposición

El otro flanco de ataque es el Legislativo. Allí el Gobierno fijó dos cabezas de turco: Juan Andrés González, coordinador de la bancada de RC y Mónica Palacios, asambleísta de la misma bancada.

El primero enfrenta dos demandas por calumnias. La primera proviene de Mishel Mancheno, primera vicepresidenta de la Asamblea y antigua coordinadora de la bancada oficialista.

Una foto suya en el matrimonio de Godoy ha sido la comidilla en las redes sociales. Y a ella se la señala como la líder del bloque de ADN que quiere salvar a Godoy.

La segunda demanda la interpuso Janina Rizo, asambleísta de ADN de Guayas. Su esposo y a la vez alterno es nada más y nada menos que Luis Alvarado, dueño de Galamedios. Esta empresa saltó a la fama por la compra de La Posta.

Ni Rizo ni Alvarado nunca explicaron de dónde salió el millón de dólares que pagaron por La Posta, medio que, por cierto, hoy forma parte de los panfletos virtuales del Gobierno.

Ambas demandas son por la rueda de prensa ofrecida por González en diciembre pasado donde señala que el estallido de una bomba en la Bahía de Guayaquil fue orquestado por el Gobierno.

La Asamblea debía debatir el pasado martes 20 de enero si levantaba la inmunidad parlamentaria de González en ambos casos. Pero Olsen suspendió la sesión sin que se trate ese punto.

Si la Asamblea no se pronuncia en un mes, luego de ser notificada, la ley establece que se entenderá que la inmunidad queda levantada.

Y por si fuera poco, Mancheno puso otra denuncia por calumnia. Esta vez contra Mónica Palacios, una de las asambleístas más perseguidas en esta legislatura.

El CAL la suspendió el año pasado por señalar el nexo entre la primera dama, Lavinia Valvonesi con Dundee Precious Metal, la empresa que iba a explotar Quimsacocha, en Azuay.

A ella la suspendieron pese a que estaba recién dada a luz. Presentó una acción de protección que ganó. Volvió para destapar el escándalo de La Libertad, cuando encontró nexos entre la madre de la supuesta testaferro en la compra de propiedades en ese cantón de Santa Elena y Cynthia Gelibert, secretaria de la Administración.

Luego viajó a Riobamba, ciudad natal de Mancheno, donde, en rueda de prensa denunció los vínculos de ella con Godoy. El oficialismo hasta envió agitadores a aquella rueda de prensa.

A Palacios la denuncia le costó la demanda por calumnias que recién fue presentada por lo que aún no llega a la Asamblea para analizar si se levanta o no la inmunidad.

Por último, Viviana Veloz, expresidenta de la Asamblea y proponente del juicio político a Godoy, enfrenta una campaña de desprestigio en redes sociales.

La han señalado de aliada de Guillermo Lasso y, con inteligencia artificial, han manipulado imágenes de carácter sexual.

Así cierran la pinza. El oficialismo busca recuperar la iniciativa. Tras la derrota en la consulta solo acumulan escándalos.

Con un líder ausente enfrentaron las denuncias de Progen, HealthBird, la compra de terrenos en La Libertad, las narco mujeres y la crisis de seguridad. Y llegó Godoy para desbaratar el último relato que tenía el Gobierno: que lucha contra las mafias.

El Gobierno reacciona de la única manera que sabe: persiguiendo, con la esperanza de acabar con el rival antes de su propia ruina. Y para alcanzar ese objetivo violará cualquier ley porque en el trumpismo ecuatoriano el fin justifica los medios.