Proscrita la Revolución Ciudadana por segunda vez en un lustro

Militancia de la RC

La derecha lo vuelve a intentar. El juez del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), Joaquín Viteri, suspendió al movimiento Revolución Ciudadana, lista 5, por 9 meses por pedido del fiscal general Leonardo Alarcón, que a su vez se basa en el caso Caja Chica. Esa trama se genera gracias a la delación del exasambleísta Santiago Diaz, acusado de violar a una niña.

Militancia de la RC
Militancia de la RC durante la convención del movimiento celebrada en enero pasado en Manta.

El oficialismo aplasta el acelerador en su política de persecución y silenciamiento de la oposición. En un mes apresaron al alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, dejaron sin inmunidad parlamentaria al coordinador de la única bancada legislativa de oposición, allanaron la sede del principal partido de oposición y finalmente proscribieron a la Revolución Ciudadana.

El juez del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), Joaquín Viteri, suspendió por nueves meses al movimiento político Revolución Ciudadana. Tomó la decisión por un pedido del fiscal general del Estado, Leonardo Alarcón.

Este último busca revalidar su cargo en el concurso, lleno de irregularidades, que lleva adelante el Consejo de Participación Ciudadana. Así que está haciendo mérito, ante el Gobierno, para que lo ratifiquen.

Alarcón basó su pedido en el caso Caja Chica. El mismo que sirvió de argumento para allanar la sede de la RC en Quito y la vivienda de la excandidata presidencial Luisa González.

El caso Caja Chica supuestamente investiga una trama para financiar a la RC con dinero procedente de la Venezuela de Nicolás Maduro. La prueba madre es la delación de Santiago Díaz, el exasambleísta de la RC que guarda prisión por estar acusado de violar a una niña.

La RC lo expulsó y se rehusó a defenderlo, como el propio Rafael Correa lo dijo. Eso hizo que Díaz se lance a los brazos del Gobierno. Luego de “confesar” guarda prisión en una cómoda cárcel, a veces, hasta en un centro de salud de la capital.

La compra de este testigo fue suficiente para que el oficialismo utilice toda la estructura del Estado para impedir la actividad político electoral de la RC, el mayor movimiento de oposición de Ecuador.

Durante nueves meses la RC no podrá participar en ninguna contienda electoral. Si hay revocatoria de mandato, consulta popular o muerte cruzada, estas se realizarán sin la oposición.

Tampoco podrá registrar candidatos de cara a las elecciones locales del próximo año. Ya apresaron a Aquiles Alvarez, amenazan con allanamientos al alcalde de Quito, Pabel Muñoz y ahora proscriben a la RC.

No es la primera vez que ocurre. La anterior fue durante el gobierno de Lenín Moreno cuando Gabriela Rivadeneira era secretaria ejecutiva de la extinta Alianza PAIS.

Ironías del destino; ahora ella es presidenta de la RC y le toca, por segunda ocasión, afrontar el mismo reto.

Eso le permitió adelantarse a este escenario. Ella mismo ha dicho, adentro y afuera del partido: la RC va a participar en las elecciones como sea.

Por eso ya hay contactos con otras tiendas políticas que podrán albergar a los candidatos de la RC y la militancia ya sabe manejarse en tiempos de persecución. Nunca antes fue tan cierto el mantra que repite Rafael Correa: quisieron enterrarnos y no sabían que éramos semilla.

Un perseguidor estará al frente de la Fiscalía General del Estado

Leonardo Alarcón

Leonardo Alarcón, que pidió la prisión de Aquiles Alvarez y hostiga a los Goldbaum, estará al frente de la Fiscalía General del Estado cuando Wilson Toainga se vaya.

Leonardo Alarcón
El flamante fiscal subrogante, Leonardo Alarcón.

La toma de la justicia por parte de Daniel Noboa concluyó exitosamente. Sus acólitos están al frente del Consejo de la Judicatura y de la Fiscalía General del Estado.

La última jugada ocurrió este 3 de octubre de 2025 cuando la Procuraduría General del Estado respondió una consulta del fiscal general Wilson Toainga.

Él era fiscal subrogante y se convirtió en titular con la salida de Diana Salazar. Así que no tenía quien lo reemplace cuando se deba ausentar o incluso renunciar.

Por eso realizó una consulta al procurador general del Estado, Juan Carlos Larrea, cuyos pronunciamientos son vinculantes. El objetivo era saber quién podía reemplazar a Toainga.

Y Larrea contestó que quien designa el reemplazo es el Consejo de la Judicatura, que hace una semana se conformó con afines al Gobierno.

Horas después sesionó la Judicatura y nombró como fiscal subrogante, es decir el número dos de la Fiscalía, a Leonardo Alarcón.

Pero, ¿quién es este personaje?. Es un fiscal que se prestó para perseguir a todos los enemigos de Daniel Noboa.

Él pidió, en dos ocasiones, la prisión preventiva del alcalde de Guayaquil y líder de la oposición, Aquiles Alvarez.

La última lo hizo porque Alvarez no cumplió su presentación periódica ante el tribunal que lo juzga por el caso Triple A, un montaje del Gobierno que lo acusa de tráfico de combustible.

Resulta que Alvarez no acudió ese día porque estaba en Quito, participando en una reunión pública convocada por el Gobierno sobre seguridad, en la víspera de la visita al país del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.

Pese a ello, Alarcón insistió en la prisión preventiva, pero el tribunal negó el pedido.

Alarcó también encabezó el hostigamiento judicial contra los Goldbaum, antigua familia política de Daniel Noboa. Su ex esposa, Gabriela Goldabaum, acuso a Noboa de no permitirle ver a la hija en común que tienen.

Noboa reaccionó hostigando al padre y hermano de Gabriela. Y en esa operación jugó un rol fundamental Alarcón.

Lo mismo hizo contra la exvicepresidenta Verónica Abad. Cuando ella fue aislada del Gobierno y como mecanismo de presión, se iniciaron acciones judiciales contra su hijo, que incluso fue encarcelado. Todo ello cortesía de Alarcón.

Ahora él está a un paso de controlar la Fiscalía, en plena ola represiva desatada por el Gobierno.

En estas operaciones la Fiscalía es clave ya que está repartiendo a diestra y siniestra investigaciones por terrorismo contra todo aquel que proteste, ya sean manifestantes, dirigentes o, incluso autoridades.

Por lo que se prevé que Alarcón intensifique eso, más aún cuando el ministro del Interior John Reimberg ya amenazó con detener a Luisa González.

Por eso desde la oposición se habla de una extralimitación del Procurador, puesto que ignora que la Constitución establece que quien designa al Fiscal es el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS).

Esta entidad actualmente avanza a paso de tortuga en la designación del fiscal. Pero lo hecho en las últimas horas revela que la persecución lejos de detenerse, se va a profundizar. Todo eso como parte de un proceso de destrucción de la exigua democracia ecuatoriana.