Medios digitales denunciaron que la Policía incautó el camión con donaciones de alimentos, ropa y medicinas para los manifestantes de Imbabura.

No hay día que el Gobierno y la fuerza pública cruce una línea roja en lo que se refiere a violaciones a la ley y a los derechos humanos. Ahora, imitando al régimen genocida de Israel, impide la llega de alimentos a Imbabura.
Este domingo 19 de octubre de 2025 se llevó a cabo un festival artístico en el Parque Elegido, en Quito. Esa fue la oportunidad para acopiar donaciones dirigidas a los manifestantes de Imbabura.
Ese acto se realizó en medio de un salvaje despliegue militar en la zona. Había más uniformados que personas, con un claro ánimo intimidatorio. Ya quisieran Durán, Guayaquil o Manta tener tal nivel de “protección”.
Se recogieron alimentos, medicinas y ropa. Todos estos artículos fueron cargados en un camión, que en la noche emprendió su viaje a Imbabura.
Pero a medio camino la Policía interceptó el vehículo y lo incautó, actuando nuevamente al margen de la ley. Elementos policiales, para tristeza del país, actuando como ladrones de carretera.
Eso ocurría casi, de manera paralela, con el anuncio del Gobierno de que suspende el diálogo con los manifestantes de Imbabura, tal y como se acordó el jueves pasado.
Con ambas acciones, el régimen demuestra que observa a los manifestantes de Imbabura como un enemigo que debe ser exterminado. Y ese objetivo se debe alcanzar bajo cualquier circunstancia, lo que implica la violación de la ley.
Para Daniel Noboa y sus súbditos, los manifestantes de Imbabura no son ciudadanos ecuatorianos. Es un enemigo.
Es la misma visión que tiene Israel hacia los palestinos. Por eso impidieron la llegada de alimentos para que la población se muera de hambre, y eso incluye a niños, mujeres y ancianos. Porque para los israelíes no hay diferencias; todos deben desaparecer.
La misma visión tiene Noboa con quienes protestan contra él. Por eso los bombardea, asalta sus casas, suspende sus medios de comunicación, les corta los servicios básicos, dispara a sus cuerpos e impide su abastecimiento.
Tiene sentido. Noboa fue a Israel y delante de Benjamin Netanyahu dijo que ese país y Ecuador “tienen los mismos enemigos”.
El nivel de mortandad del genocidio israelí en Gaza no se compara con lo que ocurre en Imbabura. Pero las técnicas usadas y el pensamiento que está detrás de él son las mismas. Y eso representa una amenaza, casi existencial para todo aquel que se opone al régimen de Daniel Noboa.
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